1.     DEFINICIÓN:

 

La hemorragia se define como la salida de sangre de los vasos sanguíneos por una rotura de los mismos. En ella hay que valorar tanto la cantidad de sangre perdida, como la velocidad de pérdida de la sangre.

 

 

 

PUNTOS DE PRESIÓN ARTERIAL

 

2.     CARACTERISTICAS:

 

Se pueden clasificar en tres grupos distintos en función de la cantidad de sangre perdida y los síntomas que esta pérdida provoca.

 

·          Grado I: Hasta unos 750 ml (15 % del volumen sanguíneo): prácticamente no da manifestaciones clínicas salvo una ligera taquicardia.

·          Grado II: Hasta unos 1000-1500 ml (entre 15-30 % del volumen):

-         Elevación de la frecuencia cardiaca

-         Mantenimiento de la tensión arterial sistólica (alta) con discreta elevación de la tensión arterial diastólica (baja)

-         Reducción de la presión del pulso

-         Relleno capilar retrasado (> 3 segundos)

-         Elevación de la frecuencia respiratoria

·          Grado III: Pérdidas entre 1500-2000 ml (30-40 % volumen):

a.      Frecuencia cardiaca muy elevada -

b.      Tensión arterial comienza a descender

c.       Relleno capilar muy prolongado

d.      Piel húmeda y fría

·          Grado IV: Pérdidas superiores a 2000 ml (más del 40 % volumen):

a.      Tensión arterial inapreciable

b.      Frecuencia cardiaca muy elevada

c.       Estupor / coma por deficiente perfusión cerebral

d.      Pulsos periféricos impalpables, existiendo únicamente pulso carotídeo y femorales

 

3.     CLASIFICACIÓN:

 

Las hemorragias se pueden clasificar en tres grupos: externas, internas y exteriorizadas

 

A.      EXTERNAS:

 

Son aquellas hemorragias en las que el flujo sanguíneo circulante, sale al exterior como consecuencia de una herida o traumatismo. Las causas más comunes son fracturas abiertas, scalps, heridas inciso-contusas, cuerpos extraños...

A su vez se pueden subclasificar según el vaso sanguíneo del que fluyen:

Ø       Arteriales cuando su origen es una arteria. Se reconocen porque la salida de sangre es sincrónica con los latidos cardíacos y la sangre es de color rojo vivo por tratarse de sangre oxigena- da que es enviada desde el corazón a los tejidos.

Ø       Venosas cuando su origen es una vena, siendo reconocidas porque la salida de sangre es un flujo continuo y el color de la sangre es algo más oscuro debido a que se trata de sangre de- s oxigenada que retorna al corazón para ser oxigenada.

Ø       Capilares cuando son producidas por la rotura de un capilar. Producen hemorragias en saba- na, caracterizadas por un goteo lento y generalizado.

 

B.      INTERNAS:

Son hemorragias que no se ven como las externas, sino que se sospechan debido a los traumatismos que han sido sufridos por la persona atendida (traumatismos torácicos, abdominales, craneales...). No va a ser tan importante averiguar si se trata de una hemorragia venosa o arterial ya que el tratamiento que debemos darle es el mismo.

 

El peligro que conllevan las hemorragias internas, es que el paciente puede entrar en un shock hipovolémico (alteración de la circulación que ocasiona una reducción generalizada de la perfusión, debido a una distribución anómala del flujo sanguíneo que provoca una disminución del aporte de 02.) si no hemos valorado correctamente las causas del traumatismo y las lesiones del paciente. Por todo esto, es importante y necesario realizar una correcta valoración del paciente desde el primer momento y realizar una adecuada monitorización (control) de las constantes vitales, como son la frecuencia cardiaca (F.C.) y la tensión arterial (T.A) sobre todo sistólica (alta) que es la que nos va a orientar de la gravedad de la situación. No olvidarse de los otros signos y síntomas que nos pueden ayudar.

 

C.      EXTERIORIZADAS:

Son hemorragias internas que salen al exterior a través de orificios naturales.

Algunas de las más comunes son:

Ø       Otorragia: Sangre que sale.Epíxtasis: Sangrado por la nariz

Ø       .Hemoptisis: Sangrado por la boca procedente del aparato respiratorio.

Ø       .Hematemesis: Sangrado por boca procedente del aparato digestivo.

Ø       .Rectorragia: Hemorragia por ano, de color rojo y fresca.

Ø       .Hematuria: Sangre en orina-

Ø       .Melenas: Sangre en heces, no es sangre fresca, sino digerida.

 

4.     TRATAMIENTO

 

A. EXTERNAS: El tratamiento se inicia siempre de la forma más sencilla y menos traumática para el paciente, pasando si estas no son eficaces a utilizar técnicas algo más complicadas y agresivas.

·          Presión directa sobre el punto del que fluye la hemorragia. El taponamiento de la hemorragia se realizará con gasas o compresas de gasa estériles utilizando un vendaje compresivo con vendas anchas elásticas. Si después de realizar el vendaje, la hemorragia continua, se realizará un segundo vendaje. Este será también compresivo, pero se realizará encima del que ya teníamos colocado. Es importante tener esto en cuenta, ya que si lo retiramos la hemorragia puede volver a fluir con igual intensidad y habríamos perdido el tiempo.

·          Elevación del miembro, cuando la hemorragia se ha producido en una extremidad, por encima del corazón

·          Presión sobre la arteria principal que irriga ese miembro o sobre troncos arteriales. Algunos de los puntos de compresión que nos pueden ser útiles son:

 

a.      Carótida en el cuello, por cada la- do de la tráquea. Comprimir la carótida contra la tráquea puede dificultar la respiración.

 

b.      Subclavia por detrás de la clavícula. Se puede comprimir contra la costilla metiendo el dedo de arriba abajo por detrás de la clavícula

 

c.       Axilar en la axila. Puede comprimirse contra la cabeza del húmero, utilizando los dos de- dos pulgares y ayudándonos del resto de la mano que abarcará el hombro.

 

d.      Humeral en el brazo. Se debe comprimir la arteria humeral contra el húmero en la parte interna del brazo.

 

e.      Femoral en la ingle. La arteria se comprime con el puño de la mano en el centro de la ingle con el brazo extendido verticalmente.

 

f.        Poplítea en el hueco poplíteo (detrás de la rodilla). Comprimir también con el puño sobre la arteria, pero manteniendo la pierna algo flexionada para facilitar la compresión sobre el fémur.

 

 

 

·          Torniquete se realizará cuando todas las actuaciones anteriormente citadas hayan sido inefectivas o cuando se haya producido amputación de un miembro (inferior o superior). Si vamos a realizar un torniquete, deberemos tener en cuenta una serie de puntos:

 

a.      Se realizará con un objeto blando y preferible- mente ancho que se colocará entre la herida y el corazón

b.      presionar hasta que cese la hemorragia y sujetarlo de forma que no se suelte de repente o pierda su fuerza

c.       Trasladar al paciente en posición de Trendelemburg (inclinación del cuerpo alineado con la cabeza más baja que el cuerpo)

d.      Anotar la hora en que se ha colocado el torniquete y en que localización

e.      Si el traslado va a ser largo, se valorará el aflojar el torniquete debido a que se puede producir necrosis celular distal por falta de riego sanguíneo

f.        Nunca realizar un torniquete en tronco, cuello o cabeza

 

Es muy importante tener en cuenta que la sangre asusta mucho, tanto ala gente que la ve como al paciente. Debemos mantener la calma hasta tener claro el lugar de la hemorragia y el calibre de la herida por la que fluye, actuando en consecuencia. Pero ante todo debemos hacer lo posible por mantener al paciente tranquilo y colaborador.

 

Casos Especiales:

 

1.      Miembro aplastado: Se colocará un torniquete sin apretar. ya que la presión actúa de hemostásico. mientras no se retire el peso. Apretarlo cuando se vaya a retirar lo que aplaste al miembro para evitar la hemorragia.

2.      2. Miembro amputado: Colocar un torniquete apretado ya que probablemente se producirá hemorragia. aunque en un primer momento no sangre.

3.      Hemorragias en lengua: Aplicar agua fría (con hielo) y realizar enjuagues con agua oxigenada.

4.      Varices: Suele producirse la hemorragia por traumatismo sobre las mismas. Realizaremos un vendaje compresivo, elevando la extremidad afectada para que cese la hemorragia.

 

B. INTERNAS:

 

El tratamiento de las hemorragias internas debe ser I. sintomático. sospechándola en individuos con traumatismos toracico-abdominales. traumatismos en cadera y extremidades inferiores. Como ya hemos mencionado en el apartado de clasificación de las hemorragias, hay que tener en cuenta una serie de parámetros como son T.A. F.C, relleno capilar... y otros signos que nos pueden ser de utilidad diagnostica como es el abdomen en tabla, característico de defensa abdominal (hemorragias, rotura de órganos intraabdominales, peritonitis...).

 

Por todo lo anterior, debemos realizar una serie de medidas "preventivas", como son:

 

a.      Prevenir el Shock Hipovolémico poniendo al accidentado en posición de Trendelemburg, excepto en las pacientes que sufran una hemorragia cerebral, en los que evitaremos que aumente la presión intracraneal. Para ello coloca- remos al paciente en posición horizontal o incorporado si lo tolera.

b.      Si se cuenta con un médico o D.U.E en la dotación se canalizará una vía venosa periférica de calibre adecuado (Abocath 14, 16) para comenzar cuanto antes la perfusión de sueros expansores del plasma con el fin de que se vaya reponiendo o mantener constante la cantidad de volumen circulante.

c.       Realizar una correcta monitorización de los signos vitales que nos van a dar información de la situación del accidentado (T.A, F.C. Monitorización cardíaca...)

d.      Mantener al accidentado tapado para evitar que pierda calor, ya que la hemorragia produce descenso de la temperatura corporal

e.      Dejar al paciente colocado en decúbito supino y con la cabeza ladeada.

f.        Evitar la administración por vía oral de cualquier sustancia.

 

C. EXTERIORIZADAS:

 

1.      Otorragia: Es la salida de sangre por el oído, que puede venir acompañada de pérdida de conocimiento y acompañada de líquido '1raspa- rente como consecuencia de una fractura de base de cráneo.

El tratamiento de ésta será:

 

Ø       .No taponar la hemorragia intensamente

Ø       .Colocar al accidentado en postura de seguridad sobre el oído sangrante, teniendo especial cuidado en mantener la alineación de la cabeza con el resto del cuerpo, evitando así posibles lesiones medulares.

Ø        

2.      Epíxtasis: Es la salida de sangre a través de la nariz. Se puede producir por múltiples causas como traumatismos, infecciones, fármacos...

El tratamiento será el siguiente:

 

Ø       .Colocar al paciente sentado con la cabeza inclinada hacia adelante para evitar la deglución de sangre

Ø       .Realizar compresión directa de la parte blanda de la nariz contra el tabique nasal

Ø       Si no conseguimos detener la hemorragia podemos pedirle al paciente que respire tapando el lado de la nariz que no sangra y respirar por el que sangra echando el aire por la boca

Ø       Realizar taponamiento de la hemorragia, aunque solo será de utilidad cuando la hemorragia sea de la parte anterior de la nariz

Ø       Trasladar cuando la hemorragia sea incoercible, haya perdido mucha sangre o no podamos realizar un taponamiento correcto de la hemorragia

 

3.      Hemóptisis: Es la hemorragia que sale por la boca procedente del pulmón debido a causas como infecciones pulmonares, carcinoma pulmonar, anormalidades en venas y arterias pulmonares... Se reconoce por salir al exterior con golpes de tos, ser de color rojo brillante y espumosa, acompañada de esputo. Suele producir sensación de hormigueo en la garganta, sensación de quemadura o burbujeo en el tórax y quizá dolor torácico.

 

El tratamiento será sobre todo tranquilizar al paciente y colocarlo en una posición cómoda aplicando hielo sobre el tórax para producir vasoconstricción y disminuir el sangrado. Tener cuidado con no inducir al paciente a una hipotermia.

 

4.      Hematemesis: Es la salida de sangre por la boca, pero procedente del estómago (hemorragia digestiva alta). Se caracteriza en que se expulsa al exterior por vómitos, mezclada con restos de alimentos, su color es rojo oscuro y tiene aspecto de “posos de café".

 

El tratamiento debe ser:

 

Ø       Monitorizar al paciente ya que puede sufrir mareos, hipotensión e incluso pérdida de conocimiento

Ø       .Dieta absoluta del paciente para líquidos y sólidos

Ø       .Poner frío local para producir vasoconstricción y disminuir la hemorragia

 

5.      Melenas: Son las heces con sangre procedente del estómago (digerida) de aspecto negruzco y consistencia pegajosa (similar a la pez). En principio el foco de la hemorragia puede estar tanto por encima como por debajo del estómago al tratarse de sangre que ha sufrido la acción de los jugos del tracto intestinal. El tratamiento en principio sería el mismo que en la hematemesis.

 

TRATAMIENTO DOMÉSTICO:

 

Hay que tener en cuenta, que la visión de la sangre asusta mucho y que nos puede hacer pensar que la hemorragia es más grave o afecta a alguna parte más importante de lo que realmente es en realidad. Por esto, hay que tratar de mantener la calma para dar seguridad a la persona afectada ya nosotros mismos.

 

Las pautas que hay que tener en cuenta, van a ir dirigidas sobre todo al tratamiento de las hemorragias externas:

 

·          Tranquilizar a la persona afectada

·          Valorar intensidad del sangrado, volumen perdido de sangre y la zona afectada

·          Avisar a otra persona en caso de que el sangrado sea copioso para que avise al servicio de urgencia, o en caso de no existir esa posibilidad hacerlo primero y luego atender a la persona

·          Comprimir con un paño, gasas... limpio la hemorragia. Si se mancha el paño, NUNCA lo retiraremos, sino que pondremos otro encima con el fin de mantener el coágulo de taponamiento que se haya formado

·          Si con la presión no cede, elevar el miembro afectado con el fin de reducir el retorno venoso y que así cese la hemorragia.

·          Si esto tampoco funciona, buscaremos el punto de compresión de la extremidad, que generalmente será el vaso de mayor calibre que se encuentre cercano a la extremidad.

·          Podemos mantener a la persona herida tumbada en el suelo por si sufre una hipotensión (bajada de tensión) por la sangre perdida o por la simple impresión de la visión de la sangre

·          No darle nada de beber, aunque refiera que tiene sed, pues ello podría hacer que la hemorragia se intensificase en lugar de favorecer al atendido.

 

En el resto de las hemorragias, es mejor que nos pongamos en contacto con los servicios médicos de urgencias, ya que el tratamiento es mucho más complejo y no nos va a ser posible realizarlo en casa. Ante cualquier signo extraño, lo correcto es avisar al centro de salud o 112.