Los agentes extintores halogenados son más conocidos con
el nombre de "Halones". Este nombre se
deriva del inglés (halogenated hidrocarbon)
y para distinguirlos entre sí, se les designa un número de tres o cuatro
cifras. La primera significa la cantidad de átomos de carbono, la segunda la
cantidad de átomos de flúor, la tercera los de cloro y la cuarta los de bromo
en la molécula. Así nacieron los más conocidos, ya que su denominación química
los hacía impronunciables.
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Sistema de halón |
El halón más antiguo es el tetracloruro de carbono (balón 104) que nació en 1908 y fue
utilizado especialmente como extintor portátil, porque carecía de conductividad
eléctrica y no dejaba residuos después de su aplicación. Sin embargo, en
contacto con la llama producía fosgeno (un gas muy venenoso).
El halón 1001 (bromuro de
metilo) apareció hacia 1920, cuya eficacia extintora era superior al halón 104. Lo utilizaron de forma profusa las Fuerzas
Armadas Alemanas y Británicas durante la segunda
guerra mundial pero, debido a su elevada toxicidad, nunca se utilizó en
extintores portátiles.
Tampoco el siguiente paso en el desarrollo de los halones, (balón 1011), cumplía con las exigencias mínimas
desde un punto de vista fisiológico. Se descubrió en Alemania en 1940 y fue el
sustituto del halón 1001, pero su uso no se
generalizó hasta después de la segunda guerra mundial.
En los años 60, el empleo de estos halones
que se utilizaban para la extinción de fuegos en aviones) cayó vertiginosamente
por su elevada toxicidad pero, paralelamente, se estaban ensayando otros halones fluorados que les
confería a los mismos una gran estabilidad ante el fuego y una toxicidad muy
baja.
De los ensayos realizados, el halón
1301 se mostró como uno de los más efectivos y menos tóxicos, siendo en un
primer momento utilizado para la protección de motores y aviones y con
posterioridad se empezó a utilizar para proteger salas de computadoras,
archivos de documentos de gran valor, vehículos a motor, motonaves, etc., en
forma de instalaciones automáticas de extinci6n de inundación total. Otro de
los halones descubiertos fue el halón
1211 que se adoptó para los sistemas de aviación militar y para extintores
portátiles.
Prácticas con halón |
No obstante, en los años 70, después de exhaustivos
ensayos sobre los efectos fisiológicos de los productos de descomposición de
los halones 1211 y 1301, se les reconoció como
adecuados para la extinción, pero adoptando precauciones apropiadas, tales como
retrasos de tiempos de disparo de los sistemas de inundación total. Hasta tal punto Ilegó su uso en este país, que el entonces IRANOR (Instituto de Racionalizaci6n y Normalización), en 1983 elaboró la Norma UNE 23607 diseñada para crear las especificaciones de los hidrocarburos halogenados como agentes de extinción de incendios.
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Sin embargo, lo que
parecía ser la panacea para instalaciones automáticas de extinción con agentes
gaseosos, empezó a cuestionarse su uso y producción por las conclusiones a que
llegó el Comité Coordinador de la Capa de Ozono de Naciones Unidas. Así comenzó
la larga carrera para la eliminaci6n de todos los productos fijando cuatro
parámetros que los agentes gaseosos en el futuro debían cumplir, éstos requisitos son:
NOAEL: Es la concentraci6n más elevada a la que no se
observan efectos fisiológicos o tóxicos adversos.
LOAEL: Es la concentraci6n más baja a la que se observan
efectos fisiológicos o tóxicos adversos.
ODP: Es la capacidad que tiene un gas para destruir la capa de
ozono.
GWP: Es la capacidad de aumentar el efecto invernadero de
calentamiento de la Tierra.
La Convención de Viena celebrada en Mayo de 1985 fue la
primera de las reuniones en la cual se pusieron las bases para el estudio de
los CFC (agentes clorofluorocarbonados utilizados
como agentes refrigerantes o propulsores) y halones.
En la misma se hizo una declaración de intenciones para profundizar en el
estudio de los mismos y crear las bases para la reducción de la producción y el
uso.
En Septiembre de 1987, promovido por la UNEP (programa de
Medio-Ambiente de Naciones Unidas), se desarrolló el Protocolo de Montreal, que
finalizó con la definición de 5 CFC y 3 halones (halon 1211, 1301 y 2402) y sus restricciones. El acuerdo
fue aceptado por los 30 países productores más importantes del mundo. En España
en 1989 se publica en el B.O.E. la ratificación del
acuerdo de Montreal sobre el control de las sustancias descritas.
La Enmienda de London, celebrada
en Junio de 1990, añadió a la lista anterior 10 nuevos CFC, 34 HCFC (agentes hidroclorofluorocarbonados utiliza- dos como disolventes,
refrigerantes o producción de espumas plásticas) y 2 halones
más (halon 104 y 1001) a la lista de restricciones de Montreal. El B.O.E.
de Julio de 1992, y aprueba la Enmienda relativa a las sustancias que agotan la
capa de ozono.
En Noviembre de 1992 se celebró la Enmienda de Copenhage, en la cual la mayoría de países productores de
estos agentes tomaron la decisión de cesar la producción de los mismos a partir
de 1 de enero de 1994. El Diario Oficial de las Comunidades Europeas de Agosto
de 1993 recogía en un reglamento las decisiones adoptadas en Copenhage para el cese de producción e importación de
terceros países de sustancias que agotan la capa de ozono, poniendo como fecha
tope para todas las sustancias el 31 de Diciembre de 1996.
Paralelamente a la desaparición de estos productos, la
industria ha lanzado al mercado nuevos agentes gaseosos llamados agentes
limpios para su uso en salas de ordenadores, archivos de gran valor etc., como
instalaciones automáticas de extinción por inundación total, que cumplen con
las exigencias requeridas en los acuerdos internacionales, entre los que
destacan por su comercialización:
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Nombre Químico |
Fórmula |
N. Comer. |
NOAEL |
LOAEL |
ODP |
GWP |
|
Trifluormetano |
CHF3 |
FE 13 |
=50% |
>50% |
0 |
alto |
|
Perfluorbutano |
C4F10 |
PFC 410 |
=40% |
>40% |
0 |
alto |
|
Heptafluorpropano |
CF3CHFCF3 |
FM 200 |
=9% |
=10,5% |
0 |
bajo |
Nada
hemos hablado de otros agentes limpios gaseosos que han aparecido en el mercado
en los últimos años, pero como quiera que no son halones los dejaremos para otra ocasión.
Aunque
aquí parece que termina la historia de los halones,
se puede decir que el futuro de los mismos continua ya
que se están investigando halones con iodo, aunque
estos se encuentran en fase de experimentación.