Del 20 al 25 de junio del año pasado, se
celebró en la localidad alemana de Augsburgo la mayor feria europea dedicada al
sector de bomberos. Esta vez la feria, que se celebra cada 6 años en Hannover,
cambió su sede al coincidir en fechas con la Expo de las Naciones. Y de este
modo, la ciudad natal de Mozart se convirtió por unos días en el mayor
escaparate de material para bomberos del mundo. Contra lo habitual en esta
zona, los días resultaron de mucha calor, llegando a sobrepasar los 38 grados.
Esta feria abarca todos los campos
relativos a bombeos: vehículos y su equipamiento, protección medioambiental,
equipos de protección individual, equipamientos sanitarios y de primeros
auxilios, comunicaciones, logística, prevención, etc...Sin olvidar a la
multitud de organizaciones e instituciones relacionadas con el mundillo de los
bomberos que allí se dan cita.
Las cifras lo dicen todo: Prácticamente 1.000 expositores de 44 países (sobre todo de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia e Italia) y 140.000 visitantes. Todo ello en una superficie de 73.000 metros cuadrados.
En el recinto se podían ver multitud de
vehículos, de todas las formas posibles (aunque me llamó la atención que sólo
se expusiera una autobomba forestal), venidos sobre todo del centro de Europa,
como los Mercedes o Volkswagen. Pero también se podían contemplar vehículos
procedentes de Gran Bretaña, Estados Unidos y de los llamados Países del Este
(generalmente polacos). La comparativa de estos vehículos nos hacían ver que
cada país, o incluso cada continente, entiende los Servicios de Bomberos de
manera sensiblemente diferente.
En esta feria se presentaban algunos
vehículos carrozados y equipados para ser directamente exportados al país de
compra, sobre todo a países asiáticos. Como por ejemplo, un camión para
intervenciones químicas dotado, entre otras cosas, de una oficina para centro
de mando avanzado con su sistema autónomo de aire comprimido y aislada del
exterior intentando proteger a sus ocupantes en todo momento,
independientemente de la evolución del siniestro.
Los medios de altura se presentaban en
dos grandes explanadas repletas de tendidos metálicos apuntando a todos a todos
los puntos del cielo. Exhibiciones de
descenso de personas y animales, pruebas y más pruebas, demostraciones...Un
continuo extender y plegar, plegar y extender. En este tipo de vehículos se
están mejorando, sobre todo, la disminución del centro de gravedad y de los
sistemas de control de las escaleras y brazos, así como en la seguridad pasiva
de todos sus componentes. Entre todos los brazos articulados , destacaba uno
que alcanzaba los 85 metros, aunque como aclaraba el fabricante, por ahora
pensado para trabajos muy específicos en grandes obras públicas.
También pudimos ver modelos de camiones
y autobombas automatizados hasta límites hace poco impensables. Descenso
automático de las escaleras adosadas (extensibles) en la parte superior del
camión, acceso y disponibilidad totalmente ergonómica para los equipos pesados,
incluidos los de respiración, etc. Camiones dotados de enormes ventiladores
para el control de humos en túneles...Los últimos chasis de vehículos diseñados
específicamente para el trabajo en bomberos: los “FIRE”.
Multitud de vehículos sanitarios
carrozados de todas las formas posibles.
Hincapié especial en todos los “stands”
de vehículos en la seguridad de las personas. En detalles de accesibilidad a
las cabinas, en el carrozado en general, en la ergonomía durante el traslado de
los bomberos y en el acceso a los diferentes equipos y materiales de trabajo
con que van dotados.
Multitud de pequeños furgones. Tendencia
en todos ellos a incorporar la extinción en carrozados específicos de usos
varios. Añadiendo pequeños conjuntos depósito-bomba. Presentando pequeñas
capacidades y prestaciones de alta presión y relativo bajo caudal.
Incorporación en las autobombas, más que
representativa, de los sistemas y equipos necesarios para aplicación de los
KAF’s.
En cuanto al resto de secciones de la
feria, se podrían destacar las siguientes líneas básicas:
Cámaras de imágenes
térmicas incorporadas en las pantallas de los cascos, similares a los cascos de
los pilotos de aviones, con la información visual sobre la misma pantalla de
diferentes datos de interés para la intervención.
¿Quedarán
novedades para entonces que nos puedan sorprender?
Seguro que sí.