El origen de las ambulancias en el Servicio de Bomberos se remonta a cuando éstas se llevaban a los siniestros como asistencia a los propios intervinientes en la extinción. De ahí pasaron a ser utilizadas para asistir a personas accidentadas, y posteriormente a realizar traslados de enfermos urgentes, dando cada vez un mejor y más completo servicio a los ciudadanos. El último paso dado, ha sido medicalizar permanentemente la ambulancia del parque de Bomberos de Pamplona dotándola de personal médico y de enfermería.

 

Desde el pasado día 1 de Enero a las 00,00 horas, un equipo sanitario completo, ( médico, enfermera, y dos bomberos A.T.A.) compone la dotación de la ambulancia del Parque de Bomberos de Pamplona. En efecto, la que era ambulancia “medicalizable” de bomberos ha sido permanentemente “medicalizada” con la inclusión dentro del tren de salida de personal médico y de enfermería.

 

El servicio de atención extrahospitalaria urgente, se presta ahora por la mencionada ambulancia de bomberos, otra ambulancia que era la que realizaba este trabajo, ( contratada por el Gobierno de Navarra a Ambulancias Iruña) con personal de la citada empresa y del Servicio Navarro de Salud, y cuando disponen de personal suficiente, por una ambulancia de la Asociación D.Y.A.

 

En el caso de Bomberos, 12 personas  (6 enfermeras, y  6 médicos) se han incorporado operativamente al parque de bomberos de Pamplona, si bien administrativamente dependen del Departamento de Atención Primaria de Osasunbidea. Entre ellas, Teresa Ruiz ( diplomada en enfermería), y Pedro Del Río ( médico), se han ofrecido para hablar de su todavía corta experiencia en el parque de bomberos de Aralar.

 

A la hora de contratar, nos comenta Pedro, “se pidió personal médico con experiencia en atención extrahospitalaria, pero no se exigió este requisito al personal de enfermería”, si bien, según señala Teresa, “algunas de las personas contratadas  sí que la tenían o habían realizado el Curso de Expertos en el que se prepara al personal sanitario para este tipo de trabajo”.

 

A su juicio, el integrar la atención médica extrahospitalaria en el servicio de bomberos es una buena idea, “es más integral debido a que los bomberos saben del tema “, “se trata de personal predispuesto, sobre todo en accidentes, con experiencia en trabajar en la calle, en medios hostiles, conoce y cuenta con medios de evacuación impensables en otros servicios, lo que los hace idóneos para realizar esta labor ”.

 

Destacan, de los bomberos sus ganas de hacer bien su trabajo, y de seguir aprendiendo para hacerlo cada día mejor y hacen especial hincapié en la excelente formación de los bomberos que actualmente están en la academia y que en breve pasarán a formar parte de la plantilla del Consorcio. No obstante, recalca Teresa “se necesita reciclar con mayor asiduidad los conocimientos sanitarios que se tienen”.

 

Aprovechando su presencia en el parque se ha intentado realizar un plan de formación sanitaria, que debido a algunos problemas administrativos, ( se trata de un servicio de reciente creación, sin terminar de definir), está de momento paralizado. “Sí que se aprovecha el momento de la revisión diaria del material de la ambulancia para repasar algunos temas, o resolver algunas dudas planteadas por los bomberos”.

 

El equipamiento se realiza bajo el criterio de que el Consorcio aporta el material que precisa una ambulancia medicalizable, y Osasunbidea el material médico necesario para convertirla en una ambulancia medicalizada. No obstante, “no está del todo bien definido por lo que hay algún problema en los suministros, mayormente de aparataje importante de gran valor económico”. Actualmente, se está trabajando en la compra y equipamiento de una nueva ambulancia en la que confían que estos problemas desaparezcan, cosa que según Pedro del Río es imprescindible para dar realmente un buen servicio. En lo que se refiere al equipamiento personal, indica Pedro que, “sería conveniente disponer de material de protección ( en concreto casco de intervención y otro tipo de botas más operativo) para trabajar con más seguridad ”.

 

En cuanto a su relación, personal con los bomberos, destaca Teresa la buena acogida que les han dispensado en el parque, reconociendo que “nosotros éramos los extraños en el parque y en un principio hubo alguna reticencia por parte de algunos, bomberos, pero en unos pocos días fue solventada”.  Están por la labor y de hecho lo hacen, de integrarse totalmente en la vida de parque de los bomberos para que la convivencia sea lo más natural posible, cosa que a su juicio “permite una mayor compenetración en las intervenciones.”

 

La inclusión de personal médico en las ambulancias permite realizar las intervenciones con otro criterio ya que se prioriza la estabilización del herido o enfermo, y el traslado no se hace precipitadamente, algo que sigue sorprendiendo a los observadores. Sobre este tema inciden en que se debe dar a conocer “que en una ambulancia se puede y se da un buen tratamiento a la persona antes de ser trasladada.”  Por otra parte, a nosotros como bomberos, e independientemente de la indudable mejora de la atención a los heridos, nos da una gran seguridad el contar con personal médico en las intervenciones.

           

A modo de anécdota, nos comenta Pedro, como le ha resultado curiosa y satisfactoria, la utilización, para la evacuación de una persona que precisaba una completa inmovilización, de la autoescala de Bomberos; si bien como dice entre risas, “parece matar moscas a cañonazos, la utilización de cualquier medio en pro de la mejor atención al paciente está siempre justificada”.

           

Como hemos comentado al inicio del artículo, este servicio es cubierto también por otra ambulancia concertada, estando repartidas las zonas de intervención de ambas. El centro de coordinación, SOS Navarra, es quien se encarga de discriminar las llamadas solicitando después la salida de una, otra, o de ambas. En los primeros días de funcionamiento de esta nueva ambulancia medicalizada, el personal médico de la ambulancia concertada que era la encargada de prestar este servicio, presentó una queja porque se comenzó a movilizar a todos los accidentes a la ambulancia de Bomberos, quedando ellos destinados a la atención domiciliaria. Pedro nos explica que “es más que comprensible esta queja, ya que es en los accidentes donde más se puede aportar sanitariamente, siendo por tanto más satisfactorio para el personal médico la intervención en este tipo de siniestros.” Se llegó fácilmente a un acuerdo y ahora se intenta repartir al 50% estas intervenciones.

 

La ambulancia  de Bomberos realiza entre 4 y 8 intervenciones diarias, y otras tantas realizaría la otra ambulancia medicalizada. En cuanto a los criterios de movilización de recursos, reconocen la dificultad de discernir desde el centro de coordinación la necesidad o no de movilizar una ambulancia medicalizada, debido a que la persona que llama siempre está muy angustiada lo que dificulta la valoración, por lo que en caso de duda siempre se envía el medio más altamente dotado.

           

Estos criterios de movilización de las ambulancias medicalizadas, se están revisando en este momento. Según nos comenta Teresa, “se está realizando un estudio para tratar de rentabilizar al máximo este servicio, utilizándolo cuando realmente es necesario. Para ello se está solicitando la opinión y valoración personal de los intervinientes.”

           

En lo referente al futuro, este servicio se encuentra en fase de prueba durante un año, y la voluntad tanto del personal sanitario, como de los bomberos es de que se asiente como servicio integrado dentro de Bomberos.

 

Félix Esparza, Oficial  y Jefe del Parque Bomberos de Pamplona, resalta la importancia de haber integrado al personal sanitario dentro del servicio de bomberos, ya que “es una forma más coherente de prestar la atención de urgencias y se consigue de esta forma dar mayor contenido al nombre de este servicio de Extinción de Incendios y Salvamentos”. Todos los medios de intervención de urgencias parten desde un mismo centro y  los intervinientes tienen una mayor compenetración debido a su “convivencia laboral”. “Faltaría por avanzar en temas como la organización definitiva del plan de trabajo, protocolos de actuación, etc. de la misma forma que se ha hecho con cualquier  otro tipo de servicio prestado por los bomberos”.

 

Nosotros, por nuestra parte, esperamos que la idea fructifique y se haga extensiva a otros parques de bomberos de nuestra comunidad, para poder seguir dando desde el Servicio de Bomberos la mejor y más completa atención a los ciudadanos.