Un viernes cualquiera a las 6 de la madrugada ...Alguien aporrea la puerta de mi casa...

¬ Fuego, fuego !

¬ Se quema la casa ! Se quema la casa !

Salto de la cama y al abrir la puerta encuentro a mis vecinos en pijama corriendo escaleras abajo con pozales de agua en las manos.

¬ Hay fuego en el cuarto piso !

¬ Coge pozales de agua !

¬ Tienes un extintor ?

Todas las preguntas, gritos, se confunden en mi cabeza todavía dormida. No acierto a comprender que es lo que ocurre pero mi mente se ha quedado con la idea de que se necesitan pozales de agua, por lo que me vuelvo a meter en casa para buscarlos.

¬ Habéis avisado al del quinto ?

¬ Traer mas pozales !

¬ Cof ! Cof ! Aquí no hay quien respire !

¬ ¿Quién ha llamado a los bomberos ? Cof !

¬ ¿Cual era el número ?

¬ Yo creo que hay que salir de aquí !

Todos mis vecinos corren, corremos y gritamos escaleras arriba y abajo. Nos tropezamos en el descansillo, que ya está lleno de agua. El humo, cada vez mas denso nos impide respirar.

¬ Otro pozal ! Cof ! Cof !

¬ Que hay que salir de aquí ! Esto no lo podemos apagar !

¬ Pero, ha llamado alguien a los bomberos ?

¬ No lo sé !

Decido que lo más sensato es largarse cuanto antes. Mis vecinos piensan lo mismo y entramos en casa para coger ropa de abrigo... Cuando salimos de nuevo a la escalera ya es imposible respirar; incluso es imposible ver donde empiezan las escaleras. Dos minutos después estamos subidos en el tejado, viendo salir humo por las ventanas y sin saber muy bien por donde vamos a salir de allí si las cosas se complican...

Por suerte pudimos salir. Con un susto de muerte. Con manos y caras negras , con toda la casa negra; el vecino del cuarto sin casa, pero pudimos salir.

En ese momento nos sentíamos las personas mas desgraciadas del mundo.

Ahora pensamos que pudo ser peor. En cierta medida hemos sido afortunados.

 

Durante el año 1998 los bomberos de Navarra intervinieron en más de 500 ocasiones ante llamadas ocasionadas por incendios en viviendas. Estos incendios, en su mayoría fortuitos, tuvieron unas causas desencadenantes que en un gran porcentaje de las ocasiones habrían podido ser evitadas fácilmente y sin embargo unas consecuencias, que en algunos casos son irreparables.

 

568 intervenciones efectuaron los Bomberos de Navarra en incendios producidos en viviendas y oficinas o locales comerciales. Estos produjeron unas pérdidas materiales de difícil cuantificación, y lamentablemente también daños personales y víctimas, lo cual es mucho mas dramático y debería obligarnos a prestar mas atención a nuestro comportamiento, a veces descuidado, cuando utilizamos aparatos que pueden ser peligrosos.

Para intentar evitar este tipo de accidentes, hemos preparado a modo de sugerencias, unas pautas a tener en cuenta en el hogar, esperando que nos sirvan a todo/as para vivir un poco mas seguros.

 

CUIDADOS A OBSERVAR RELATIVOS A LA ELECTRICIDAD

 

1. La instalación eléctrica de la vivienda debe de estar conforme al vigente Reglamento de Instalaciones de Baja Tensión. Debe de ser realizada y revisada por un instalador autorizado por la compañía suministradora.

2. No se deben conectar muchos aparatos a un mismo enchufe, ya que es fácil que este se recaliente al no estar dimensionado para esa potencia. Cada aparato eléctrico lleva su correspondiente placa de identificación donde aparece, además de otros datos su potencia.

Así mismo, debemos prestar atención al estado de los enchufes y a que el contacto que efectúan  sea correcto: si el enchufe queda flojo, se produce un arco eléctrico que puede  originar su calentamiento y llegar incluso a quemarse.

3. Si hemos de ausentarnos por espacio de varios días del domicilio, es aconsejable dejar desconectada la instalación eléctrica de la vivienda. Para poderlo realizar y que el frigorífico pueda seguir funcionando, se debe instalar una línea independiente para él.

         4. Manipular aparatos eléctricos pisando suelo mojado puede ocasionar nuestra electrocución; deberemos extremar nuestra precaución sobre todo en el cuarto de baño.

 

CUIDADOS A OBSERVAR RELATIVOS A LA INSTALACIÓN DE GAS

 

1. Como en el caso de la instalación eléctrica, la instalación de gas ( ya sea butano, propano, gas natural o cualquier otro tipo de combustible ), debe de ser realizada por un técnico autorizado.

2. Debemos prestar atención a que las tomas de aire para la combustión, así como las rejillas de ventilación y evacuación de gases, estén en perfecto estado y libres de obstáculos que impidan su función. Tapar estas rejillas, pese a ser practico puesto que evitan la entrada de frío, es muy peligroso, ya que en caso de fuga de gas, este quedaría dentro del recinto con el consiguiente riesgo de explosión.

3. Si hemos de estar un cierto periodo de tiempo sin utilizar el gas, deberemos cerrar la llave de paso de éste a la vivienda ( en el caso de una instalación colectiva). En el caso de una instalación de bombonas, quitaremos el regulador y colocaremos el capuchón de seguridad.

4. Es aconsejable cerrar siempre la llave de las botellas de butano o propano después de su uso.

5. Si al entrar en nuestra vivienda, percibimos olor a gas, tendremos especial cuidado en NO accionar ningún interruptor eléctrico, ya que esto puede provocar la ignición del gas fugado de la instalación. Deberemos cortar la llave de paso del gas y abrir las ventanas para ventilar la casa. 

No utilizaremos JAMAS cerillas o mecheros para intentar detectar una posible fuga de gas; podemos intentar localizar la fuga aplicando espuma de detergente a la zona donde creemos que está la fuga.

6. Revisar frecuentemente el estado de las conexiones flexibles de todos los aparatos de gas, nos evitará los problemas que pudieran surgir por el deterioro de estas. Estas conexiones tienen la fecha de caducidad indicada en el propio tubo. Debe de ser respetada aunque aparentemente el tubo no esté dañado ni presente signos de desgaste.

 

CUIDADOS A OBSERVAR RELATIVOS A LA UTILIZACIÓN DE CHIMENEAS - HOGAR

 

1. No se deben utilizar para su encendido combustibles líquidos. Las astillas de madera, las teas o las pastillas para encendido  son igualmente útiles y mucho menos peligrosas.

2. Las rejillas protectoras, son imprescindibles para evitar la proyección de brasas al exterior de la chimenea.

3. En el caso de que se incendie la chimenea, deberemos cerrar el tiro para evitar la entrada de aire.

4. Ausentarse de la vivienda, dejando encendida la chimenea es una peligrosa costumbre que deberíamos evitar.

 

CUIDADOS A OBSERVAR EN LA COCINA

 

1. Se deben mantener limpios los filtros de la campana extractora; un tanto por ciento muy alto de los incendios en las viviendas de originan en ellas.

 

2. Se debe evitar utilizar ropas amplias o con mangas anchas para cocinar ya que es fácil que estas se puedan incendiar.

3. En el caso de que se prendiera el aceite de una sartén, bastará para apagarlo con colocarle una tapadera; nunca deberemos de intentar apagarla utilizando agua, puesto que esta provocará que el aceite ardiendo salte de la sartén, pudiendo propagar el fuego a otras zonas de la cocina o incluso a nuestro propio cuerpo.

 

Al margen de estas sugerencias también hay otras pautas  que deberíamos tener en cuenta en nuestros hogares:

 

·       Remojar los ceniceros y cerciorarnos de que todas las colillas están totalmente apagadas antes de arrojarlas a la basura.

·       No fumar en la cama.

·       No colocar estufas cerca de muebles, cortinas o tapicerías que pueden llegar a arder a causa del calor que aquellas aportan.

·       Todos los aparatos eléctricos necesitan disponer de una buena ventilación para evitar su sobrecalentamiento; piense en ello antes de decidir su ubicación.

·       Tenga siempre a mano el número de teléfono del Servicio de Bomberos de su localidad, ( en el caso de Navarra el número es el  112 ).

·       Conozca las vías de evacuación de su edificio, en el caso de que existan, y procure que se mantengan libres de obstáculos que impidan su utilización.

·       Disponer en nuestro edificio de extintores y conocer su funcionamiento puede servirnos de gran ayuda en caso de un pequeño incendio.

·       Coloque en su vivienda detectores de incendios; los hay de varios tipos y en cualquiera de las tiendas distribuidoras le informarán del modelo más adecuado a sus necesidades.

 

En el caso de que se declare un incendio en su casa, trate de no perder la serenidad. Antes de intentar apagarlo por sus propios medios, avise a los bomberos de su localidad intentando dar los datos del modo más preciso posible, sobre todo los referentes a la ubicación de su vivienda. Si el fuego no es de grandes dimensiones y tiene medios (extintores) y conocimientos para ello, puede tratar de apagarlo en un primer momento, pero si no lo consigue rápidamente, no lo dude y salga del edificio. Recuerde que lo realmente peligroso no es el fuego en sí, sino el humo que desprende, ya que  puede causar el desvanecimiento de una persona en muy pocos segundos.

Al salir de la vivienda, no pierda el tiempo en recoger objetos o enseres; nada es tan valioso como para arriesgar la vida. Cierre todas las puertas a su paso incluida la de entrada a la vivienda, dejando en esta las llaves puestas para permitir el rápido acceso de los bomberos.

Preste especial atención a los niños; en situaciones de pánico suelen tender a esconderse ( muchas veces en lugares extraños ).

No utilice el ascensor; podría quedar bloqueado si se produce un corte del suministro eléctrico, o se podría llenar de humo el hueco vertical por el que se desplaza.

Salga rápido pero sin precipitación; si hay humo en las escaleras camine agachado ( el humo siempre estará en la zona más alta), y si le es posible tápese la nariz y boca con un pañuelo mojado.

Asegúrese de que no quede ningún vecino en el interior del edificio, y si no está seguro de ello informe inmediatamente a los equipos de extinción en el momento de su llegada.

En el caso de que el fuego o el humo no le permitan salir del edificio, cierre la puerta de la habitación donde esté el fuego, cierre todas las puertas a su paso y trate de llegar a una parte de la vivienda o del edificio que tenga ventanas a la calle. Si le es posible coloque toallas o mantas mojadas en la puerta de esa habitación para intentar evitar la entrada de humo y asómese a la ventana para llamar la atención de las personas que estén en la calle. No pierda la serenidad; si no lo ha hecho usted, asegúrese de que alguien avise a los servicios de extinción y espere a que estos se encarguen de su evacuación.

 

Nuestro hogar es el lugar donde normalmente más seguros nos sentimos; sin embargo no debemos olvidar que ni siquiera en él, estamos exentos de riesgos y que en nuestra mano está el conseguir que los accidentes domésticos dejen de ser noticia en los medios de comunicación. Los trabajos de prevención desarrollados por la administración han conseguido que el número de incidentes vaya descendiendo, pero también nosotros podemos aportar nuestro granito de arena y debemos esforzarnos desarrollando nuestro propio "plan de prevención" en casa para conseguir un hogar más seguro.