Si nos remontamos a los meses de enero y febrero del 2002, estaremos en condiciones de dar con algunas claves de lo que fueron dos semanas negras en cuanto a incendios forestales, en la zona norte de Navarra y más en concreto, en Baztán, Malderreka y Cinco Villas

 

Esta parte de Navarra se caracteriza principalmente por su orografía y su clima. Sus montes no son muy altos y raramente superan los 1000 metros de altitud, pero crean una barrera natural en la que los frentes de lluvias, si se acercan del norte se estancan, y descargan toda su agua, incluso durante semanas. Sin embargo, si se acercan del sur, lo único que pasa es el viento seco, que normalmente llega a gran velocidad. Éstos son los días propicios para que el fuego se convierta en nuestro enemigo. Por otro lado, si quisiéramos dividir la vegetación de una manera que nos sirviese a la hora de analizar los incendios forestales, desde una perspectiva de sus causas, podríamos diferenciar zonas comunales y zonas privadas, ya que la inmensa mayoría de los incendios se producen en los terrenos comunales, siendo las zonas privadas, las más cuidadas y las que están más limpias y protegidas. Hay que tener en cuenta la problemática histórica existente en esta comarca sobre el tema de incendios, donde la creación de pastos para el ganado ha sido y es el principal motivo por el cual los ganaderos han utilizado este sistema durante bastante tiempo. Desde el siglo XV se conocen documentos que atestiguan, que ya entonces, los incendios eran una lacra que se intentaba eliminar. Entre otras cosas, obligaban a cercar la zona quemada para que en cinco años no pastase ninguna clase de ganado, y así, intentar recuperar la vegetación desaparecida.

 

Se ve la zona de prados, la zona donde se recoge aún el helecho y entre medio de las dos, una zona ya quemada que ha sido limpiada con anterioridad

 

Se aprecian los prados comunales; éstos son los que sufren la mayor parte de los incendios

 

 

 

Una vez situados en el lugar y conociendo las características, entraremos a un análisis de lo que fueron las dos semanas más calientes de los últimos quince años en el norte de Navarra.

 

El mes de enero empezó con algún incendio esporádico. Los días de fuego eran intermitentes, ya que el tiempo tampoco ayudaba a que el fuego se abriese camino entre la maleza. Pero el día 21 de enero se inició una serie de incendios que acabaron el día 3 de febrero, gracias a que empezó a llover de forma persistente y el viento giró a componente norte.

 

Los montes del norte de Navarra sufren 25 fuegos en 15 días

 

Es costumbre que todos los años, por estas fechas, los montes del norte de Navarra se plaguen de fuego. Entre enero y marzo surgen decenas, centenares de incendios en Baztán, en Malerreka, en Bertizarana... La inmensa mayoría son de poco fuste, de unas pocas hectáreas, y casi todos tienen la misma causa: la costumbre de dar fuego a los pastizales para que rebrote la hierba de la que se alimenta el ganado.

 

Diario de Navarra, 31 de enero de 2002

 

 

El fuego del fin de semana arrasó 1.168 ha. de raso y arbolado en Baztán Bidasoa

 

Sólo en esta zona se ha quemado más en 72 horas que en toda Navarra en un año

Sólo en Baztán Bidasoa y en apenas 72 horas 78 incendios forestales incontrolados han quemado más superficie que en toda Navarra en 2001. La oleada del pasado fin de semana, además de maleza en zonas de pasto, ha arrasado arbolado e incluso de plantaciones jóvenes. Las primeras estimaciones cifran en 1.168 las hectáreas ardidas en Baztán, Malerreka, Bertizarana y Cinco Villas.

Diario de Navarra, 6 de febrero de 2002

 

En la TABLA 1 se pueden observar datos referentes a estas dos semanas: el día, el número de incendios que se atendieron, la cantidad de hectáreas que ardieron, junto al tiempo atmosférico de esos días.

 

Día

Nº de incendios

Has. quemadas

Tiempo

21 ene

1

21

Sur- seco

22 ene

5

22

Sur- seco

23 ene

1

1

Sur-lluvia

24 ene

0

0

Sur- seco

25 ene

1

1

Sur- seco

26 ene

4

8

Sur- seco

27 ene

5

16

Sur- seco

28 ene

2

4

Sur- seco

29 ene

4

11

Sur- seco

30 ene

13

165

Sur- seco

31 ene

1

1

Sur-lluvia

1 feb

3

10

Sur- seco

2 feb

11

331

Sur- seco

3 feb

8

101

Sur-seco/lluvia-norte

 

Después de ver esta tabla se puede comprobar cómo, la cantidad de incendios, así como la de hectáreas quemadas aumenta progresivamente conforme se suman los días de viento sur y seco. Esto parece algo obvio; sin embargo, estos datos no se utilizan para adelantarse a situaciones como la de los días 30 de enero, 2 y 3 de febrero. Estos días hubo tal cantidad de incendios, que el cielo se tornó gris y el olor a humo impregnaba todos los rincones. Incluso se tocaron las campanas del pueblo de Erratzu, para que los vecinos ayudaran en las labores de extinción, o mejor dicho en la protección de los caseríos, ya que resultaba del todo imposible el control de tantos incendios. Es de todos conocida la noticia que daban los medios de comunicación, de que en estos días se quemaron más hectáreas, que en todo el año 2001.

 

Todos los años se hacen campañas para que los ganaderos pidan permisos para quemar las parcelas donde come el ganado. Y poco a poco se va consiguiendo que la gran mayoría los pida de modo que las labores de quema se realicen de forma controlada. Los bomberos de Oronoz estamos notando un incremento en estos permisos. Pero todavía quedan personas empecinadas en demostrar su poca inteligencia, creyendo que el fuego lo pueden controlar ellos solos. Otros más empecinados aún, piensan que todo el monte debe estar sin maleza, entendiendo como una pérdida de espacio un sitio de refugio de la poca fauna que aún nos queda, y que a su vez hace las funciones de vivero para especies como el roble, el haya o el castaño. Estos últimos descerebrados son los más peligrosos, ya que, intentan hacer el mayor daño posible eligiendo los días adecuados para realizar sus “limpiezas”, o sea, después de varios días secos y con viento del sur.

 

El ganado bovino y ovino es el principal motor de la zona norte de Navarra. Pero para tener ganado también hacen falta pastos

 

 

 

Ante esta situación se han tomado diversas medidas de disuasión, como por ejemplo la de patrullar con el helicóptero, ésta en concreto con resultados nefastos, ya que, la mayoría de los ganaderos daba fuego al anochecer, justo cuando el helicóptero volvía a la base. Otra medida fue la de colocar varios puntos de observación, al estilo de cómo se hace en la campaña de verano. Éstos se retiraron hace bastantes años. Esta medida tiene el inconveniente de las pocas horas de luz que hay en invierno y por lo tanto su poca garantía a partir del anochecer. También se realizan patrullas sobre el terreno por parte de la guardia civil, pero con poca efectividad dado la extensión de la zona a controlar.

 

Por lo tanto, tenemos una extensión enorme de terreno, tenemos una vegetación en condiciones favorables para que arda, tenemos a la gente y los motivos por los que incendian el monte y solo nos falta la chispa que hace que todos estos factores se alíen para crear un infierno. Esta chispa es el viento sur, que si sopla excepcionalmente fuerte, no tenemos los medios humanos para extinguir ningún incendio.

 

Para erradicar este mal, solo nos queda la utopía de concienciar a todo el mundo, en concreto a los habitantes de esta comarca, para que entre todos cuidemos de una naturaleza cada vez más empobrecida.

 

No quiero dejar pasar la oportunidad de agradecer su inestimable ayuda, a todas las personas que colaboraron en la extinción de todos estos incendios, sin la cual el daño habría sido mucho mayor.