|
En
esta afirmación categórica resume Iñaki Lasa, miembro del Grupo del Perro de
Salvamento de Navarra, Nafarroako Laguntza Txakurren Taldea, la responsabilidad
de este equipo, cuando intervienen en la búsqueda de una persona desaparecida. " Una vez han pasado nuestros perros por una zona, no
podemos volver atrás, porque si no, la búsqueda sería interminable. Y hacerla
sin temor a equivocarnos, refleja la confianza que tenemos depositada en
nuestros perros y guías ". |
|
La inteligencia del
hombre le ha servido a lo largo de la historia, para hacer más fácil su
adaptación e integración en el medio. La domesticación de animales y su
posterior utilización en beneficio propio, revirtió en una mayor calidad de
vida. De entre todos ellos, es el perro, el que mejor ha sabido ganarse el
cariño de su dueño. El que es considerado "el mejor amigo del hombre"
no entró en nuestras casas como un capricho lúdico o un entretenimiento para
hacer más llevadera la ausencia de televisión, sino que su cometido era el de
trabajar en todos los campos: caza, defensa, tiro, carga, pastoreo... y entre
los muchos papeles que ha desempeñado, seguro que todos retenemos la imagen de
un triste San Bernardo, lamiendo el rostro inconsciente de una persona,
mientras un barrilete de madera con la palabra RON, cuelga de su cuello.
¿Estamos ante el
concepto de perro de salvamento actual? Parece que no, pero la idea sería
válida.
Para aclararnos mejor
qué es el Grupo del Perro de Salvamento de Navarra / Nafarroako
Laguntza-Txakurren Taldea, (en adelante G.P.S.N. / N.L.Tx.T.) acudimos a la
casa que tiene Iñaki Lasa Usturitz en Osakar (Nafarroa), donde nos recibió en
compañía de su esposa, su hija y cómo no, también de sus inseparables amigos:
los perros.
Pregunta - ¿Cuál es la
finalidad de los grupos de perros de salvamento?
Respuesta - La
finalidad consiste en la localización de personas perdidas en el monte o que
están sepultadas bajo escombros o nieve, como consecuencia de alguna catástrofe
o alud. Esto es el fin y para llegar hasta aquí, hay un duro y largo camino en
el que es necesario que el equipo (perro-guía) se someta a rigurosos entrenamientos,
que la pasión que sentimos por estos animales, el monte y el servicio social,
hacen más llevadero.
P. - ¿Cuando se formó
el G.P.S.N. / N.L.Tx.T.?
R. - Oficialmente se
formó el 15 de Enero de 1996, con sede en Añorbe. La idea surgió de dos personas que eran miembros del Grupo
de Perros de Salvamento de Euskadi y que al residir en Navarra, decidieron
crear uno aquí. Uno de ellos fue jefe de adiestramiento y presidente del grupo
de Euskadi, lo que facilitó comenzar con la formación y entrenamiento de los
equipos.
P. - ¿Cómo se entrena
a un perro? ¿Lleva mucho tiempo?
R. - Lo ideal sería
partir de un cachorro, a ser posible de raza pastor (inglés, vasco...), pues
aunque pueden servir todas las razas, las hay más buenas y menos buenas.
Teniendo en cuenta que lo más importante es que un perro sea sociable, con
mucha capacidad de iniciativa, con una gran movilidad y con grandes instintos
de caza, además de un buen olfato, son los pastores, los que se llevan el gato al agua. En cuanto al
entrenamiento, es largo, unos dos años. El fin es aprovechar su instinto de
caza, y conseguir que lo satisfaga con la búsqueda de personas.
P. - ¿En qué consisten
los ejercicios?
R. - Se pretende que
el perro asimile en su esquema mental, actitudes que le sean favorables. La
repetición de un ejercicio se convierte en algo mecánico y si además ese
ejercicio correctamente realizado trae consigo un premio (una salchicha,
p.ej.), la asociación que hace el perro es clara :
" ¡Hombre! siempre que hago esto me dan una salchicha..." El perro
aprende poco a poco. Primero hacemos que uno de nosotros salga corriendo,
estando el perro sujeto. Éste quiere salir detrás, pero al no dejarle, se pone
" cardiaco ". Luego lo soltamos para que
vaya a donde la persona escapada y le ladre. Lo repetimos cientos de veces;
entonces prescindimos de que vea salir a la persona y el perro, aunque no vea a
nadie, saldrá corriendo en su busca, lo hallará y le ladrará. También le
enseñaremos a ladrar aunque no vea a la persona, (búsqueda en aludes, derrumbes...),
y a trabajar con gente alrededor, con ruidos, etc. Todo este entrenamiento lo
realiza el perro siempre con el mismo guía, para acostumbrarse ambos al trabajo
en común.
P. – ¿ Que importancia tiena la relación entre un perro y su
guía?
R. -. La relación
perro-guía es tan necesaria, que si uno de los dos es sustituido disminuye la
eficacia de ambos. Por eso cuando se produce una emergencia, se necesitan todos
los equipos perros-guía posibles. No bastaría sólo con tener los perros y un
par de guías. Se trata de unidades indivisibles. Cada guía conoce hasta el
último movimiento de su compañero y sabe interpretarlo. Trabajar con un perro
no es como hacerlo con una máquina. Por otro lado, formar a un perro para
salvamento es artesanal, no podríamos hablar de "fabricar" perros
para venderlos como si fueran camiones de bomberos.
Iñaki Lasa |
P. - ¿Cómo trabaja un
perro? ¿Le dais una prenda como referencia? R. - Nada de eso. Hay
que destacar que los perros de rescate no actúan como los perros policía que
estamos acostumbrados a ver en las películas. Éstos siguen un rastro lineal (el
camino marcado por el fugitivo en su huida); se les denomina perros de
"rastro puro". Los nuestros van venteando, es decir, actúan en contra del viento; se trata de
avanzar barriendo zonas de izquierda a derecha hasta que les llega el olor de
la persona. Como os podéis imaginar, la presencia de viento es primordial ya
que si el día es de calma absoluta, la información que le llega al perro e
corresponde a una zona reducida, justo la que tiene por delante a escasos
metros. El rastreo es mucho más lento. P. - ¿Hay factores que mejoren la efectividad de
un perro en la búsqueda? R. –Si, por supuesto que los hay. Uno de los más importantes es el hambre. Hemos dicho que el perro busca personas porque le hemos enseñado a que así, satisfaga sus instintos de caza. Éstos, aumentan con la sensación de hambre y como consecuencia, la búsqueda de personas se realiza al 100% de la capacidad del animal. Un perro saciado pierde interés en la búsqueda. P. - ¿Qué diferencias
encuentras entre las distintas situaciones en las que podéis actuar? R. - En los aludes y derrumbes tienes acotada la zona de trabajo y ésta es muy pequeña y localizada. Sin embargo, presentan diferencias; en los aludes el olor sale verticalmente, es decir, cuando el perro lo detecta, la persona está justo debajo. En los derrumbes, el olor puede salir en puntos alejados, ya que existen desplazamientos horizontales por corrientes de aire, que aprovechan los huecos formados al desplomarse el edificio. |
P. - Según datos del
Gobierno de Navarra, el 80% de las personas viven tras detenerse el alud. Una
hora después el 40% y a las dos horas, sólo el 20% permanecen con vida. Estos
datos resaltan la necesidad de una rapidísima intervención. ¿Cómo se os
moviliza?
R. - Sí eso es cierto.
Hay que tener en cuenta que la rapidez de rastreo de un perro es altísima (1Ha.
en 30 minutos), pero la necesidad de respuesta debe ser breve, por lo que nuestra movilización ha de ser lo más inmediata
posible. Ello se consigue gracias al helicóptero del Gobierno de Navarra, que
puede recogernos de nuestros propios domicilios o bien somos nosotros los que
nos desplazamos a la base. En mi modesta opinión, lo ideal sería que en la
época de mayor riesgo de aludes, (Navarra es además una de las comunidades con
mayor riesgo) existiera un retén de tres personas y dos perros en la zona en
que se da esta circunstancia. Esto sería realmente operativo, pero tiene un
coste. Nosotros somos voluntarios y vivimos de nuestro trabajo; otra cosa sería
que los perros de salvamento se metieran dentro de la estructura de bomberos
como ocurre en otras comunidades y
países. Pero bueno... esto sería
como digo un modelo ideal.
P. - Una vez que os
encontráis en el lugar ¿cómo procedéis en la búsqueda?
R. - En principio,
siempre hay un responsable del servicio de bomberos, que es el que coordina el
operativo y el que se encarga de repartir las funciones a los responsables de
los distintos grupos. El coordinador de nuestro grupo nos distribuye por las
distintas cuadrículas en las que ha dividido el mapa de la zona asignada por el
jefe del operativo. Se rastrearán todas ellas solapándose, así no se dejará
ninguna banda sin mirar. El coordinador es además jefe de adiestramiento y
conoce a los perros, cuál rastrea mejor en sitios cerrados, cuál es más
sociable, cuál tiene más movilidad...Controla los tiempos de trabajo y realiza
los cambios del binomio perro - guía, en función de las necesidades: cansancio,
orografía...Hay que darse cuenta de que nuestra labor es de gran
responsabilidad. Cuando el guía dice "Aquí no está " hay que
aceptarlo con todas sus consecuencias, no se puede volver atrás porque si no,
la búsqueda sería interminable.
P. - ¿Detecta el animal los olores
residuales: ropa, material que pudiera llevar la persona..?
R. - Claro que los
detecta, su sentido del olfato está muy desarrollado, pero les educamos para
que no le dé importancia, para que la búsqueda no se demore. Está entrenado
para seleccionar los olores y elegir los de las personas.
P. - ¿Qué tal son
vuestras relaciones con el Servicio de Bomberos?
R. - Muy buenas.
Perfectas. A nivel de trabajo, en un principio había una pequeña falta de
entendimiento, ya que desconocían el funcionamiento del trabajo con perros: no
se puede ir por delante del perro, hay que moverse cuando llega a nuestra
altura...Bueno. Eran cosas sin importancia que se solucionaron rápidamente.
Actualmente, realizamos tres maniobras anuales en colaboración con bomberos:
escombros, ríos y otra nocturna, y el ambiente es muy bueno.
P. - Tengo entendido
que vuestro carácter es voluntario...
R. - Sí, sí,
totalmente. No existe ánimo de lucro, tan sólo nos mueve, como ya he dicho
antes la afición por los perros. Lo que si existe, desde Diciembre de 1996, es
un convenio de colaboración con el Gobierno de Navarra. Este convenio abre las
puertas que facilitan una más estrecha colaboración con los servicios de
Protección Civil. Fruto de esta colaboración son los entrenamientos conjuntos y
la participación en simulacros realizados con los bomberos. Estos
entrenamientos sirven para el conocimiento mutuo y para habituar a los perros a
todo tipo de medios de transporte, sobre todo al helicóptero, que por ser el
más rápido, es el más utilizado.
P. - Y esta
voluntariedad ¿no os plantea problemas
de tipo familiar, laboral...teniendo en cuenta vuestra total disposición?
R. - A nivel personal
ninguno; ten en cuenta que el perro es uno más en la familia. A nivel laboral,
sí que tenemos problemas, ya que, aunque el Gobierno de Navarra asume
directamente el coste que supone para
una empresa la ausencia del trabajador durante una, dos, o tres jornadas, la
empresa queda "coja" durante ese periodo; si a esto le añades el
carácter eventual del trabajador...Y no digamos de las personas que son
trabajadores autónomos. También está el tema de los gastos de desplazamiento
que aunque son asumidos por el Gobierno, somos nosotros los que en un principio
adelantamos ese dinero. Yo pienso que se deberían cuidar más estos pequeños
detalles, para no gravar a las personas que ofrecemos este tipo de servicios
voluntariamente.
P. - Para finalizar ¿ Qué le dirías a alguien que quiere entrar en vuestro grupo
de perros de salvamento ?
R. - Le diría que
realmente merece la pena disfrutar con el trabajo de estos amigos. De verdad es
una gozada verlos. Para ser miembro del grupo no es imprescindible tener o
aportar perro, puesto que hay otro tipo de funciones a realizar dentro del
grupo (avituallamiento, orientación por G.P.S.), pero si está interesado en
ello, nosotros podemos orientarle. Para ponerse en contacto con nosotros, puede
llamar al teléfono 112, o al 689 - 40 90
93.
También disponen de
una página Web " salvamento.mypage.org", dirección de correo
Txakurrak@usa.net.
Podría haber estado
más tiempo hablando con Iñaki; hay cientos de cosas que se han quedado en el
tintero pero con esto, creo que será suficiente para hacernos una idea de como es y que es lo que hace este
singular grupo de rescate.