- El hombre y la
leyenda -
|
Sobran las
presentaciones para hablar de Miguel Indurain. Tampoco podemos exponer como
presentación su extenso palmarés, (entre los que se encuentran 5 Tours de
Francia y 2 Giros a Italia), porque no nos quedaría sitio para la entrevista,
así que basta con decir que ha sido el mejor ciclista de toda una década, de
toda una generación, uno de los mejores corredores de todos los tiempos y que
ha sabido dar lecciones en bicicleta y a pie. Casi nada. Se nos ocurre hacerle una entrevista para los lectores de SUA y Jon acuerda la cita, que para eso coincidieron juntos en los comienzos de su carrera. Nos recibe muy amablemente y así, con esa naturalidad y sencillez que le caracteriza, comenzamos a conversar, yéndosenos el tiempo de los dedos. Una entrevista en la que hablamos de ciclismo fundamentalmente pero también de otros temas. A la hora de pasarla a papel, nos damos cuenta que la entrevista se ha alargado mucho pero resulta jugosa, por lo que decidimos no dejar nada para la papelera y editarla en Sua en dos partes. Esta es la primera de ellas. |
|
SUA: ¿Elegiste el
ciclismo porque se te daba mejor o te gustaba más que otros deportes?
M.I: Empecé haciendo en el colegio varios deportes, pero con más interés atletismo. Luego en unas fiestas de Villava quise correr en bicicleta pero no pude porque había que estar federado; entonces los del villavés me sacaron licencia al año siguiente y ya empecé a compaginar un poco atletismo y ciclismo. Finalmente me decanté por el ciclismo
SUA:¿Soñabas ya entonces con ser ciclista o te gustaban más otras cosas?
MI: Ufff, ya no me acuerdo. A mí, me gustaba mucho el tema de mi padre, él era agricultor y siempre cuando salía de la escuela con 7 o 8 años me gustaba ir a ayudarle; si no hubiera sido ciclista, seguramente me habría dedicado a ello. La bici me enganchó porque siempre me ha gustado estar al aire libre. Los deportes de gimnasio o de estar metido en lugares cerrados no me han gustado nunca.
SUA: Bueno, entonces entraste en el Villavés, fuiste
pasando de categorías y siempre obtenías buenos resultados, ibas consiguiendo
victorias...
MI: Bueno, tenía épocas. Las temporadas de estudiar no rendía a tope porque
tampoco entrenaba mucho, pero luego cuando me daban las vacaciones de verano en
el colegio, aprovechaba para correr las carreras que se celebraban en las
fiestas de los pueblos. Me iba bastante bien y sí, la verdad es que no sé
cuántas, pero gané carreras. Me acuerdo que la primera en la que competí hice
segundo en Luquin y luego la siguiente ya gané en Elvetea.
SUA: Pero la ilusión de decir: bueno, yo quiero ser profesional de la bici,
¿cuándo empezó?
MI: Hasta que gané el campeonato de España en aficionados ni me lo
planteaba; hacía deporte porque me gustaba y no me planteaba vivir de eso; a
partir de ahí, de ganar el campeonato de España fue cuando me animaron para
dedicarme a ello y ya empecé a entrenar más fuerte.
SUA: Para pasar a amateur ¿tuviste algún problema?
M.I: Sí, porque no había muchos equipos aficionados, había uno en Alsasua,
el Burunda, y Reynolds, y no había muchas posibilidades; en juveniles sí,
andaba bien, pero ese salto fue el que más me costó y creo que también ahora
cuesta mucho.
SUA: Una vez que pasas a profesional se empieza a hablar de ti siempre como
un gran rodador, un hombre para clásicas. En ese momento, ¿qué expectativas
tenías: querías ser un clasicómano o te veías con capacidad y con ilusión para
hacer otro tipo de carreras?
MI: Cuando pasas a profesionales empiezas otra vez de cero porque todos los
que están arriba son los buenos que han estado en aficionados. Yo comencé muy
bien siendo segundo en la Ruta del Sol, la primera carrera que corría, y en la
Vuelta España fui líder también (no tenía previsto correr pero Arroyo se puso
enfermo y fui a correr en su lugar). Luego tuve dos años un poco más difíciles,
me costó asentarme porque como los comienzos habían sido muy buenos, empezaban
a exigirme algo más; entonces ya los objetivos eran otros y no me salían bien
las cosas. Durante esos 2 años estuve aprendiendo y, luego, ese trabajo empezó
a dar sus frutos, hice más entrenamientos, más kilómetros, más montaña, perdí
kilos y gané sobre todo en resistencia con lo que me planteaba otro tipo de
carreras y ya empezó la progresión en el año 87.
SUA: ¿Ganar un Tour ni se te pasaba por la cabeza?
MI: No, la primera vez que corrí el Tour duré 4 ó 5 días; entonces lo de
ganarlo ni se me pasaba por la cabeza. Mi ilusión quedaba sólo en correrlo y
ayudar al equipo. Luego, fui trabajando y ya vi que podía luchar primero por carreras
de un día y luego en carreras de una semana..
SUA: Bueno, y una vez ya que has acabado tu carrera como ciclista, que ya
has estado en la cima, ¿qué sensación queda en la vida? ¿ahora qué objetivos te
planteas?
MI: Primero empiezas con la ilusión,
en juvenil y aficionado; luego se convierte en trabajo y ya no es tan bonito,
ya tienes que cumplir tus horas, tus entrenamientos, se convierte en una
obligación y aunque sigues haciendo algo que te gusta y hacerlo bien te llena
de satisfacción. Es duro pero merece la pena. Cuando empiezas como ciclista
sabes que se trata de sólo una época en tu vida, que esta carrera deportiva va
a tener un final y que puede ser antes o después, porque es muy difícil
mantenerse siempre ahí a tope: lesiones, caídas... y una vez que acabé mi
carrera deportiva pues a otra cosa, ¿no?.
SUA: Hablemos del próximo Tour de Francia. ¿Como ves la decisión del
Tour de dejar fuera a corredores com Pantani, Zulle,Cipollini o Escartín?
M.I: El Tour es una organización privada, tiene una serie de
compromisos, pero también tiene una serie de sponsors, juega con su dinero y
tiene una pequeña opción, creo que son 5 ó 6 equipos que puede elegir él.
Pantani y el equipo tampoco se lo ha ganado por méritos este año
como se lo ha ganado Euskaltel u otros equipos. Hombre, yo como aficionado veo
que es una pena que no esté Pantani porque da mucho juego, pero también tiene
esa opción, puede ganárselo por méritos propios como se lo han ganado Banesto u
ONCE.
SUA: ¿Y el tema del récord de la hora?¿Se podrá “andar” todavía con
la bici de Merckx?
M.I: Pues ahí estoy yo en discusión con la UCI . Lo que pasa es que
ellos han decidido poner unas normas y una serie de limitaciones a lo que es la
bicicleta, no sólo en el récord de la hora, sino también para usarlas en las
contrarrelojes, que yo creo que van en contra un poco de lo que es el ciclismo;
un ciclismo que no progresa.
Hace unos años cuando ibas a una prólogo ibas a ver la prólogo,
pero también ibas a ver qué bicis se sacaban, qué inventos, etc.. Y eso daba
juego a la televisión, a los aficionados, a los constructores de bicis, porque
la gente compra lo que llevan los profesionales. Por eso pienso que es una
decisión que perjudica a la industria de la bicicleta.
|
|
SUA: Con el aumento de
competiciones, los grados de competitividad cada vez mayores que se viven en el
deporte por la presión de los sponsors ¿no da la sensación de que la lucha por
los triunfos es cada vez más igualada y que en el caso del ciclismo cada vez
hay más corredores que se queman antes? M.I: Si, cada vez hay más competiciones y hoy en día lo que vale es ganar, se ha perdido lo que es el ir a hacer un buen puesto en una carrera. O vas a ganar o te retiras. En ese aspecto el ciclismo ha cambiado mucho. Se ha evolucionado hacia la especialización: gente que sólo corre las clásicas o sólo una contrarreloj y no le pidas más, pero sale a ganar; hacer 2º ó 3º no le vale porque no hace publicidad.
SUA: ¿Qué relación mantienes ahora con el mundo del ciclismo? MI: Sigo relacionado con el mundo del ciclismo pero no de forma
profesional. Colaboro con la UCI en temas de reglamento y otras cuestiones como
representante de los ciclistas. SUA: ¿Y cuál es tu relación con otros deportes? MI: Me relaciono a través de la Fundación Miguel Indurain, que es una
fundación creada por el Gobierno de Navarra para ayudar a deportistas navarros.
SUA: Una vez retirado del ciclismo profesional, ¿cómo es un día normal para
ti? MI: No hay un día igual a otro. Está la familia, los hijos. Luego tengo
compromisos, viajes, reuniones, mil cosas; y hay que compaginar todo un poco. SUA: ¿Te gustaría que tus hijos siguieran tus pasos? MI: Si tienen ilusión, yo les apoyaré. Si son ciclistas mejor, porque a mí me gusta el ciclismo. Pero si les gusta otra cosa, otra profesión, otro deporte, también les apoyaré porque si pueden dedicarse a algo que les guste, mejor. |
- El mito -
SUA: ¿Qué es lo que más echas de menos de tus tiempos de
ciclista? ¿Qué es lo que hace que en un momento determinado vuelva a aparecer
el gusanillo?
M.I:
Las personas del equipo. Yo siempre he estado en el mismo equipo y convives
siempre con la misma gente: compañeros, mecánicos, masajistas. Estás
prácticamente 150 días al año o más con ellos en hoteles, viajes... y, de
repente, llega un día que los ves una o dos veces al año. Entonces te falta un
poco esa segunda familia con la que has convivido tantos años.
SUA: Pero esa afición por la bici, ¿no se acaba quemando después
de tantos kilómetros?
M.I: No. Simplemente cambia. Cuando estás en profesionales te gusta
pero es tu profesión Ahora ando en bicicleta porque me gusta, por placer. Ahora
hago 60 kilómetros de vez en cuando y para disfrutar.
SUA: ¿Ahora cuántas bicis tienes?
M.I: Tengo unas cuantas. Una de paseo, otra de ciudad, otra de
montaña, otra de carretera, pero las uso poco.
SUA: ¿No llevas la cuenta de los kilómetros como antes?
MI: No, ahora llevar la cuenta es fácil sin apuntar, de memoria. (Y
Se ríe).
SUA: En profesionales, ¿cuántos kilómetros hacías al año?
M.I: Unos 40.000 kilómetros. Si padecía algún problema hacía unos
35.000.
SUA: ¿Qué momentos de tu carrera vuelven a la memoria con mayor
frecuencia o recuerdas con más cariño?
M.I: No sé, muchos se olvidan o se mezclan. Los 6 últimos años
fueron muy intensos. Lo más fuerte fue el primer Tour, la entrada a los Campos
Elíseos. Lo había visto en la tele muchas veces con otros corredores: Hinault,
Fignon, Perico... y de pronto verte ahí, rodeado de todo tu equipo, es la
imagen más fuerte. Los años siguientes fueron diferentes, tal vez ya no tan
emocionante pero lo disfrutas más, ya sabes a donde tienes que ir, conoces más
el protocolo, vas más tranquilo.
SUA: ¿Has hecho algún viaje en plan cicloturista para simplemente
ver lugares?
M.I: No, nunca he realizado cicloturismo. Pero de volver a muchos
sitios sí que tengo ganas. Dolomitas, por ejemplo. Volver a recorrer esos
sitios, subir al Pordoi y disfrutar de las vistas. Hace 2 o 3 años subí el
Tourmalet con el equipo Telecom. Pude ver que en la cima había un monumento y
un restaurante, además de unas vistas muy bonitas y grandes precipicios. Pues
de todo eso en carrera ni te das cuenta.
SUA: Durante los años 90, fuiste una referencia social muy
importante en este país. ¿Eras consciente de ello cuando pedaleabas o has
tenido que bajarte de la bici para conocerlo?
M.I: Hombre, cuando estás en competición no eres muy consciente de
eso. Ves que hay mucho revuelo y medios de comunicación a tu alrededor. Es al
volver a casa cuando te das cuenta de que lo que has hecho trasciende, que la
gente lo vive. Te das cuenta cuando personas de todas las edades, te saluda y
te lo comenta.
Pero una parte del deporte es eso, hacer que la gente disfrute con
la realización de los deportistas. Como yo hago ahora. Disfruto con los que
hacen otros deportistas.
SUA: Siempre has sido un corredor con cabeza fría e ideas claras.
Si no hubieras tenido tan buena cabeza, ¿habrías llegado a tanto a pesar de tus
buenas cualidades físicas o técnicas?
M.I: Tiene que estar todo un poco equilibrado. Había ciclistas, como
Bugno u otros, que igual tenían tan buenas condiciones o mejores que yo, pero
que luego no sabían sacarle todo el rendimiento. Y también había gente que
igual era más lista pero a la hora de la verdad les fallaba un poco el motor.
Todo tiene que estar equilibrado. Yo era más que todo regular en la montaña y
luego había días mejores, como las contrarrelojes, que lo podía hacer mucho
mejor.
|
SUA: ¿Cuál ha sido el mayor rival que has tenido en el pelotón? M.I: El más regular ha sido Ciapucci, ha sido rival durante más
años. Luego tuve un año con Bugno y uno o dos con Rominger. Pero Ciapucci
también era el más difícil de controlar, haciendo tanto mi trabajo como el de
mi equipo. Los demás, sabías que iban a atacar prácticamente donde atacaba todo
el mundo, pero Ciapucci te atacaba bajando, de salida, en subida nunca sabías
donde y eso llevaba a tener que vigilarlo de cerca. El año que ganó en
Sestriere se escapó de salida. Estábamos todavía sin organizar, y de pronto nos
dicen "Ciapucci se ha escapado". SUA: Pasando a temas más actuales, por ejemplo el tema de la
seguridad, ¿tu crees que con la llegada del euro nos haremos más europeos
también en lo que es la educación y el respeto hacia los ciclistas como un
vehículo más? ¿Tu aprecias esa diferencia con otros países europeos? M.I: El euro llega ahora, pero en el aspecto ciclista igual tardamos más años. Aquí hay mucha afición a lo que es la bici de competición o para hacer para hacer deporte, pero no hay costumbre de utilizarla para hacer la compra o ir a trabajar como si ocurre en Italia o en Holanda. Por ejemplo, cuando preparé el récord de la hora en Bourdeaux, entrené en las Landas todo por carril bici, no toque ni una sola carretera. Aquí no hay carril bici ni se puede pedir que se hagan en poco tiempo porque son obras caras. Es necesario un trabajo de 30 ó 40 años para poder tener una buena infraestructura. |
|
SUA: Aquí en Navarra ¿cómo ves el tema de andar en bicicleta?
M.I:
Aquí el problema está sobre todo en las salidas y entradas a Pamplona. Yo con
11 o 12 años me iba al pueblo de mi madre con la bici y te cruzabas con 4
coches. Pero ahora, a ver que padre deja a su chaval de 11 años salir a la
carretera. Y es una pena porque eso lleva a que el ciclismo se vaya perdiendo.
Y lo puedes ver aquí en las escuelas de ciclismo del villavés, ¿no?. Lo normal
es que el padre prefiera ver al hijo jugando al fútbol, porque lo tiene
controlado y luego lo va a buscar para llevar a casa.
SUA: ¿Por qué en deportes como el tenis ha resultado imposible
introducir el control antidoping y mientras en el ciclismo las últimas noticias
son que en Bélgica paran a los corredores durante los entrenamientos para
hacerles los controles?
M.I: El problema es que cada país tiene una reglamentación y actúa
de una forma diferente. Para el ciclista es bueno que tengas un control porque
hay muchas presiones por medio y el ciclismo siempre ha ido por delante en este
tema; el problema es que no ha sabido vender el hecho de que va por delante y
eso se le ha vuelto en su contra. No ha sabido estar organizado, por un lado
las federaciones, por otro la federación internacional, los equipos iban a lo
suyo, los corredores a lo suyo. Hoy en día se va organizando un poco y yo creo
que al final dará sus resultados de cara al futuro, ahora estamos en una época
un poco de transición. Hay gente que anda fuera de la ley como en muchas cosas
y siempre da más juego el que anda fuera de la ley y parece que todo el mundo
funcione igual.
SUA: ¿Esto no se ve reflejado de alguna forma también en la gente
que compite por placer (ciclodeportistas por ejemplo) que llegan a sufrir en
algunos casos problemas de lesiones por sobreentrenamiento...
M.I: Sí, hay gente que anda en bici por placer pero se exige
también a sí misma un ritmo grande y al final tiene los mismos problemas que un
profesional: por un mal entrenamiento, una mala recuperación, porque no es solo
entrenar, también hay que saber recuperarse del esfuerzo. Si les gusta, si
quieren mejorar, progresar y asimilar lo que están haciendo se tienen que poner
en manos de alguien que sepa y que vea que vea que posibilidades tienen, qué
potencia...
SUA: En tu caso ¿cómo vivías la rutina del entrenamiento, seguías
unos programas muy rígidos o siempre dejabas un margen a lo que se ha dado en
llamar "sensaciones"?
M.I: Tenía un programa y a veces no lo cumplía pero otras lo
sobrepasaba, dependía de como me encontrara, porque no sólo hay que cumplir un
plan sino que también hay que saber cómo estás porque igual has hecho un
entrenamiento fuerte y al día siguiente te toca también un entreno duro y si
sientes que no has recuperado, hacer ese entrenamiento va a ser mucho peor que
no hacerlo. El secreto no está en entrenar, entrenar y entrenar, el secreto
está en entrenar fuerte pero también asimilar lo que estás haciendo para poder
hacer luego más de lo que hacías antes.
SUA: Y la alimentación ¿qué importancia tiene?
M.I: Yo nunca he seguido dietas; en invierno ganaba kilos pero
luego lo que hay que hacer es perderlos a base de entrenar, no a base de no
comer. A veces mucha gente lo que hace es no comer para perder peso y lo que
tienes que hacer es comer pero luego entrenar. Yo dietas de hidratos ni teorías
de entrenamientos extremos no he hecho, ni tampoco entrenamiento con
pulsómetro. Lo he llevado pero no lo seguía, seguía más por sensaciones, y
coincide prácticamente: si te conoces un poco sabes que a 170 pulsaciones es
cuando te empieza el dolor de piernas y aunque no lo veas sabes que vas a esas
pulsaciones.
SUA: La forma de escalar con una cadencia de pedalada muy alta
con la que sorprendías en los grandes puertos y que ahora se ha instaurado
definitivamente en los casos de Amstrong o Pantani, en tu caso ¿fue una
necesidad de la que tu te diste cuenta o había detrás de ello unos criterios
científicos o fisiológicos que te vinieron dados desde fuera?
M.I: Es un poco el entrenamiento, tienes que dedicar muchas horas a
subir así, coger esa cadencia y mantenerla lo mismo subiendo que en las
contrarrelojes. Siempre llevaba alrededor de las 100 pedaladas por minuto.
Sabino Padilla era el que calculaba porque en una contrarreloj
igual un 55x11, por potencia lo puedes mover, pero si son 60 Km al final no vas
a poder con el desarrollo. Y luego subiendo, por mi peso; vimos que yo no puedo
hacer arrancadas porque gasto mucha más energía que alguien que pese 50kg,
entonces con mover esa cadencia iba bien.
SUA: ¿Utilizabas cadenciómetro?
M.I: No, no, un poco a ojo, una vez que te habitúas a entrenarlo ya
lo mantienes, es habituarse.
SUA: Si pudieras volver otra vez hacia atrás en tu vida
deportiva, ¿qué es lo que harías que no hiciste o qué no harías que hiciste?
¿Alguna clásica?
M.I: Hacerlas las hice todas, no las gané; campeonato del mundo he
estado a punto de ganar, hice 2º 3º Probé una vez la Paris‑Roubaix y no
me gustó nada y no volví, luego hice tramos de la Paris‑Rooubaix en el
Tour y ahí si que pasé de los primeros, pero dentro de la clásica es
prácticamente imposible.
SUA: ¿Que no harías ahora si pudieras volver atrás?
MI: Hombre, la experiencia vale mucho; por ejemplo, yo tenía
problemas de alergia y hasta que nos dimos cuenta de ello cometí errores como
correr la Vuelta cuando era en primavera.
SUA: ¿Que pautas te dieron a la hora de abandonar la competición
para llevar un tránsito adecuado hacia una vida normal?
M.I: Hacer ejercicio: andar en bici, nadar, montañismo, o cualquier
deporte sin hacer grandes esfuerzos, sin llegar a 200 pulsaciones por ejemplo
sino andar a 150/160. El problema es que tienes el corazón muy desarrollado,
con un tamaño mayor de lo normal y si lo dejas muy de repente podía ser
problemático para el corazón. Esa es un poco la pauta que he seguido.
Probé otros deportes pero al estar acostumbrado al trabajo de la
bici al hacer otros gestos con las rodillas notaba que se me resentían así que volví
a la bici otra vez ... y a andar al monte también suelo ir.
SUA: Las rodillas te han respetado bastante, no has tenido
lesiones graves, ¿no?
M.I: He tenido problemillas, tendinitis,_ es prácticamente
imposible pasar sin problemas. El ciclismo es duro físicamente pero acabas tu
carrera deportiva y, hombre, tienes molestias en la espalda o en las rodillas,
pero no tienes tantos inconvenientes como en otros deportes como el fútbol o el
atletismo que acaban con las articulaciones más castigadas.
SUA: Ya para terminar, ¿Qué opinas de nuestro trabajo?
M.I:: La verdad es que no lo conozco demasiado porque nunca me ha
tocado ni llamar a los bomberos ni ver vuestro trabajo de cerca. Hombre, la
idea que conservas de cuando eres pequeño es que los bomberos están para apagar
fuegos, pero me imagino que hacéis bastantes cosas más.