Este pamplonés de 52 años, comenzó su trabajo de bombero en el Ayuntamiento de Pamplona en 1985 aunque desde el año 1973 llevaba trabajando en esta casa.

En 1992, pasó a pertenecer al Consorcio de Bomberos de Navarra cuando se unió el Servicio de Bomberos  del Ayuntamiento de Pamplona con el Servicio de Bomberos del Gobierno de Navarra, Ya en el Consorcio, ingresó en el Grupo de Rescate de Montaña en 1995, llevado por su motivación al trabajo de bombero, su buena forma física (derivada de su afición al deporte) y a la pasión por el montañismo que practica desde siempre.

El 31 de enero de 1999, durante el transcurso de una operación de rescate en el Pico Ory, sufrió un accidente que le pudo costar la vida y en el que perdió el pie izquierdo.

Desde Sua, llevábamos tiempo pensando conversar con él, pero lo reconozco: no dábamos el paso porque esperábamos encontrarnos una persona baja de moral, resignada por un accidente a un cambio importante del modo vida, y por tanto no queríamos tocarle el tema del accidente.

Pero agradablemente nos equivocábamos. Nuestra sorpresa ha sido mayúscula cuando nos hemos encontrado una persona alegre, llena de ilusiones en el futuro y trabajando diariamente con tesón para hacer esas ilusiones realidad. Es decir, con más vida que muchos de nosotros. Así que solo nos queda decir: Jesús Mª Urtasun “Chapeau”

Y si no, leer, leer.

 

 Sua: ¿Qué tal te encuentras en la actualidad?

 Físicamente me encuentro bien. Sigo practicando mis aficiones favoritas (bicicleta y monte) y estoy satisfecho.

 

Sua: ¿Y no te molesta la prótesis para practicar estos deportes?

Hombre, no tengo el nivel que tenía antes del accidente, pero me he ido acostumbrando a la prótesis y ahora me desenvuelvo con ella mejor de lo que me había imaginado. Ahora estoy a la espera de que me coloquen otra prótesis, de tecnología más avanzada, que me permita desenvolverme todavía mejor.

 

Sua: Cuéntanos cómo se produjo el accidente.

Nos avisaron de SOS Navarra que se había producido un accidente en el Pico Ory y los bomberos del Grupo de Rescate de Montaña nos trasladamos rápidamente en helicóptero al lugar del accidente. Las condiciones de la montaña eran pésimas (hielo muy duro, mucho viento y temperatura muy baja), pero asumimos el riesgo sabiendo que había personas en peligro. Dadas las malas condiciones del terreno y la inexperiencia del piloto en rescates de montaña, tuve que realizar continuos desplazamientos por un terreno helado muy duro. En uno de estos desplazamientos, y tal vez llevado por la urgencia de llegar lo antes posible a los heridos, un golpe de viento me hizo perder el equilibrio y me precipité por una ladera de fuerte inclinación. Frenar se me hizo imposible. El hielo y la fuerte inclinación de la pala hizo que descendiera a una velocidad superior a los 200 kms por hora. Paré 600 metros más abajo  contra unos bloques de hielo. 

En ese momento y pese a estar aturdido, me di cuenta enseguida de que había perdido el pie izquierdo. Además tenía muchos golpes por todo mi cuerpo, sobre todo en las costillas. Una vez rescatado por mis compañeros bomberos, fui trasladado por un helicóptero francés del Grupo de Rescate en Montaña al hospital de Pau donde en un principio me  trataron y posteriormente hicieron seguimiento de mi amputación.

 

Sua: En esos duros momentos ¿te sentiste acompañado y apoyado?

Si desde luego. Y quiero aprovechar este momento para agradecerles públicamente este apoyo a mis compañeros. También quiero agradecer al oficial que estaba de guardia, Félix Esparza, su decisión de avisar al helicóptero francés para mi rápida evacuación. Y no quiero olvidarme de la Dirección del Consorcio de Bomberos, que me apoyaron en todo momento y me tranquilizaron sobre mi futuro.

 

Sua:¿Está, entonces, tu futuro solucionado satisfactoriamente?

Pues desgraciadamente no. Después de dos años de idas y venidas, estoy como al principio. Mantenía la ilusión de que me recolocaran en mi brigada con mis compañeros tal como me ofrecieron en un principio, pues me veo con las capacidades suficientes como para realizar perfectamente muchas de las tareas de bombero, aunque no todas evidentemente. Es lo que he hecho siempre, me gusta realizarlas y además estoy capacitado para llevarlas a cabo.

Pero ahora me dicen que legalmente no es posible.

Pero bueno, ese es un tema que espero que se arregle, ya que es un poco confuso y en el que seguimos hablando ya que  mis abogados me dicen que sí está contemplada esta recolocación legalmente en el Consorcio. Y los médicos me lo recomiendan tanto desde un punto de vista físico como psicológico. Me dicen que no me automargine ni me deje marginar, que puedo realizar muchas de las cosas que hacía antes del accidente. Que no hay ningún problema.

El problema está, posiblemente, en que como el Consorcio lleva pocos años creado y éste es el primer accidente grave que se produce, no existe una experiencia que siente precedente para tomar una decisión de este tipo.  

 

Sua: ¿Pero estás hablando de bombero activo?

No claro. Me refiero a desempeñar labores en mi brigada como bombero en tareas auxiliares, como ocurre en muchos otros servicios de bomberos. Eso sería muy positivo para mí ya que por un lado me permitiría seguir vinculado con los compañeros de mi brigada y por otro lado, a mí que me gusta el trabajo de bombero me permitiría seguir realizando muchas de las tareas para las que estoy capacitado y que además me gustan.

 

Sua: ¿Estás haciendo algún tipo de rehabilitación?

Bueno, lo que me dijeron fue que mi “rehabilitación” consistía en que no quedarme quieto. Que hiciera ejercicio para adaptarme lo antes posible a la prótesis. Así que llevo una vida activa en la que además incluyo todos los días, o casi todos, unas 3 horas de ejercicio. Y no solo para hacerme lo antes y lo mejor posible a la prótesis, sino también como persona, para mantenerme en buenas condiciones físicas. Lo médicos me animan  y yo, cada día que pasa me encuentro más capacitado para llevar la vida que tenía antes del accidente.

 

Pues así piensa y así actúa esta persona, este bombero que nos dio la lección de que pensando en positivo, con fuerza de voluntad, trabajo y apoyo se pueden conseguir todas las cosas que te propongas.