Izena:

Abel Barriola Ezkurra

1978-V-18 Leitza

Nafarroa

Altuera: 1,85m

Pisua: 86 kg

Estreinatu: 1998-II-22

Beotibar (Tolosa)

Palmares:

-Eskuz-eskuko Manomanistako

Txapelduna 1º 2002

- 4 1/2 ko Txapelduna 2001

- Nafarroako 4 1/2 ko

Txapelduna 2002       

 

Leitza, al igual que toda esa zona de la geografía Navarra, Baztan, Malerreka, Cinco Villas..., ha sido tradicionalmente cuna de grandes pelotaris. Entre ellos encontramos a una de las más jóvenes promesas de la pelota, Abel Barriola, el cual ha querido contarnos algunas cosas para la revista.

 

 

¿Qué recuerdos tienes de tu juventud, (10-15 años) como pelotari?

Los recuerdos son muy buenos y al mismo tiempo duros, tienes mucha afición y quieres ser profesional, pero el camino es difícil, hay que entrenar mucho y en la vida de cualquier deportista hay muchos altibajos. En los momentos malos (sobre todo a esa edad) necesitas apoyos de tu familia, amigos, gente que te anime a seguir en ese deporte.

 

¿Cuál es el motivo por el que has pasado de ser un pelotari del “montón” a ser el campeón del manomanista y del 4 1/2?

Todos maduramos en la vida personal y en la deportiva, cada uno va aprendiendo cosas y yo, las he aprendido; antes de “explotar” llevaba un par de años mejorando mucho, dando pasos hacia adelante. He metido horas y he madurado como persona, eso te da tranquilidad y autoconfianza cuando sales al frontón. Poco a poco vas mejorando, son cosas psicológicas; cuando uno se siente a gusto en la cancha y bien consigo mismo, al final, tarde o temprano los resultados llegan.

 

¿Qué va a suponer deportivamente el cambio de empresa para Abel?

Personalmente no le doy demasiada importancia a eso. Yo estoy aquí por mí, hago las cosas por mí y hoy estoy en Asegarce, mañana estaré en Aspe y dentro de unos años, quién sabe dónde estaré. Lo que tengo claro, es que a mí me gusta la pelota, y lo que quiero es, ser un buen pelotari.

 

¿Qué importancia tiene la preparación física en un pelotari?, ¿y cómo lo llevas?

Creo que en el deporte la preparación física es importantísima y el estar bien te da mucha confianza. La pelota (y todos los deportes) tiene tres bases: el aspecto técnico, el físico y el psicológico; y en los tres hay que estar bien.

 

La alimentación ¿qué importancia tiene?

La alimentación también es importante. En la pelota no lo llevamos a rajatabla, sino un poco en general. Más o menos, sabemos lo que tenemos que comer y lo que no podemos comer. En mi caso por lo menos, como todo lo que quiero, pero cuidándome, sobre todo de carne, pollo, mucha pasta, verduras, arroz, pescado.

 

¿Qué aptitudes necesita una persona para ser pelotari?

Nada en especial. Para mí lo más importante es disfrutar de la pelota y tener afición; tienes que tener unas cualidades físicas y técnicas, en cuanto a coordinación…

En mi caso por lo menos, de pequeño no era bueno, con la zurda era cero patatero, no le daba ninguna, pero me gustaba la pelota; estaba todos los días en el frontón y pasaba horas y horas tratando de mejorar la zurda, mejorar el saque…, al final he llegado a lo máximo que puede llegar un pelotari, que es ganar el manomanista; yo creo que límites no hay, nos los ponemos nosotros.

 

La parte difícil del pelotari es el mal de manos ¿cómo te están respondiendo y qué pasa por tu cabeza en esos momentos difíciles?

En la pelota se sufre mucho de manos y particularmente en mi caso, es una asignatura pendiente que tengo. Estoy probando cosas para que la mano no sufra tanto. Lo malo es que cuando estás bien el mal de manos te rompe la racha; igual es un deporte en el que hay más lesiones de lo normal. Cuando estás lesionado lo pasas mal y si le das vueltas a la cabeza peor; lo que intento, es pensar que no hay marcha atrás y darle soluciones y pensar que tarde o temprano se curará.

 

¿Cuál es la situación actual de la pelota y cómo ves su futuro?

Es muy buena, la gente sigue la pelota. En la televisión está habiendo buenas audiencias, ahora se ha extendido a Castilla y León y parece que hay buen seguimiento; en teoría, eso significa, que el futuro de la pelota va a estar asegurado. Por otro lado, no hay que quemar este deporte, el peligro que hay, es que la gente se sature; esperemos que los que la gestionan sean inteligentes y lo sepan llevar. Además, es un deporte que se puede extender a más sitios.

 

Ya que te estamos entrevistando para la revista “Sua” ¿qué opinión te merecen los bomberos?

Mi opinión es muy positiva, es una labor dura, yo, personalmente, seguramente no podría hacer eso, me parece que hay que tener mucho valor. Aparte de eso tengo amigos bomberos, son gente que la mayoría practica mucho deporte y las amistades que tengo son muy majas, yo creo que es un oficio muy digno.

  

Ocho preguntas rápidas

 

¿Qué otros deportes te gusta practicar?

El monte y la caza, me gustan las cosas relacionadas con el monte. Para ver: balonmano, fútbol, basquet… de todo.

 

¿Si no fueses pelotarí, qué te habría gustado ser?

Seguramente alguna cosa relacionada con el deporte.

 

¿Te consideras una persona privilegiada?.

Sí, sencillamente porque vivo de lo que me gusta y eso es un privilegio; disfruto con mi trabajo.

 

¿Cuál es tu plato preferido?

Me gusta mucho el hongo, además el hongo sólo.

 

¿Dónde has estado de vacaciones este verano?

En Brasil.

 

¿Has ligado mucho en fiestas de Leiza?

Como siempre.

 

¿Cómo se llaman tus perros?

Tengo cuatro y se llaman: Lur, Beti, Lay y Mendi.

 

¿Cuántas palomas has cazado este año?

Estoy bastante contento porque he ido tres días y he llevado a casa ocho

 

Como despedida, vamos a poner a prueba la memoria de Abel.

En el bost-kirol de Leiza (año 1993) jugaste a pelota-mano con Rubén Astibia (remontista profesional) ¿recuerdas contra quién perdisteis 22-19?

Es que claro, perdimos y no me quiero acordar. No sé, no me acuerdo. ¿Contra vosotros?

 

Sí (Mihura-Mindegía)

¿Ah sí?, joder, era un crío entonces.

 

Realmente, esta pregunta fue una encerrona y Abel sólo tiene un vago recuerdo de aquel hecho, no así nosotros que aquel día comentamos: “este momento hay que recordarlo porque, probablemente hayamos ganado a un futuro campeón”. Y no nos equivocábamos.