QUE LA SEGURIDAD TE ACOMPAÑE

 

Durante 1998, la Federación Navarra de Montaña y Escalada junto con la Dirección General de Interior, realizaron varias publicaciones encaminadas a la prevención de accidentes en la escalada. Una de estas publicaciones, titulada POR TU SEGURIDAD, tuvo mucha aceptación y fue agotada rápidamente. Es por ello que para darle una mayor difusión a esta interesante publicación, hemos decidido resumirla en este número de Sua.

Para mayor información puedes acudir a la FEDERACION NAVARRA DE MONTAÑA y ESCALADA.

 

SEGURIDAD EN LA ESCALADA

Casi la totalidad de los accidentes de escalada que se han producido en estos últimos años se debieron a errores de los propios escaladores o a un mal equipamiento.

Este trabajo trata de mejorar tu conocimiento en el manejo de los materiales y corregir algunos malos hábitos, demasiado frecuentes. No podemos hablar de todas las situaciones peligrosas que es pueden dar en la escalada, pero daremos un repaso a las que más se repiten.

Este pequeño manual va dirigido a escaladores principiantes, pero no descartes la posibilidad de leerlos con detalle aunque seas veterano y lleves años en esto de trepar.

 

 

ANTES DE ESCALAR

Es importante que tu material esté en buen estado. Comprueba siempre que tienes el arnés bien puesto y el nudo de ocho está bien realizado.  Es necesario que conviertas este gesto en un hábito. (Dibujo nº1).

Asegúrate de que tu cuerda es suficientemente larga para que tu compañero pueda descolgarse. Si no conoces la altura de la vía o longitud de la cuerda, haz un nudo en el final del cabo, (dibujo nº2), pero aun así escalador y asegurador deberán estar muy atentos en el descuelgue.

Utiliza el material adecuado en cada ocasión, (cuerda simple, gemela, doble). Escala sólo con cuerdas dinámicas y de grosor adecuado. Infórmate. Actualmente existen numerosos manuales donde encontrarás información más detallada.

 

Si no utilizas el material adecuado tu vida corre peligro.

 

Para colocarnos el arnés y encordarnos, seguiremos las indicaciones que el fabricante del arnés nos da. Nunca nos encordaremos en el anillo del rápel o con un mosquetón aunque éste tenga seguro. (Dibujo nº3).

 

 

Dibujo 1

Dibujo 2

Dibujo 3

 

CÓMO ASEGURAR BIEN

La mayor parte de accidentes mortales en escalada se producen por un mal aseguramiento. De forma resumida se puede decir que tenemos que asegurar de la misma manera que nos gustaría que nos aseguraran a nosotros.

Es importante que realicemos un aseguramiento activo. Esto quiere decir que tendremos que seguir todos los movimientos del que escala, actuar según sus necesidades, dar cuerda suficiente y en el momento adecuado, recoger cuerda, bloquearla, etc...

Pon especial atención cuando asegures a un compañero en los primeros metros de la vía. Si dejas demasiada comba o aseguras demasiado lejos  de la pared y tu compañero se cae, con toda seguridad se estrellará contra el suelo. 

 

CON OCHO

Es necesario utilizar guantes para manejar este aparato. Es cierto que en nuestro país vemos poca gente que los utilice para asegurar con ocho, pero también es cierto que se han producido varios accidentes muy graves por no utilizar guantes o asegurar incorrectamente con el ocho.

El ocho detiene caídas de forma dinámica, esto quiere decir que la cuerda correrá por tu mano antes de detener la caída. Si utilizas un guante y colocas las manos en posición correcta, estarás asegurando bien y podrás detener la caída. (Dibujo nº4).

 

      Dibujo 4

 

CON GRI-GRI

Asegúrate de que la cuerda está bien puesta sobre el GRI-GRI. Al igual que un conductor que circula con el cinturón de seguridad puesto, no está exento de mirar la  carretera y coger el volante, un escalador que asegura con GRI-GRI, tampoco estará exento de vigilar a su compañero de escalada y de coger el cabo de cuerda libre que sale del GRI-GRI.

No olvides nunca hacer un nudo en el extremo de la cuerda. Gran cantidad de accidentes mortales en descuelgues se podrían haber evitado haciendo este nudo.

Es importante permanecer cerca de la roca cuando el primero de cordada empieza la progresión. Sencillamente porque, si cae, hay menos cuerda entre él y el asegurador y como consecuencia, disminuye el riesgo de golpear contra el suelo. Siempre hemos de estar muy atentos a los movimientos del primero, pero especialmente en los primeros metros de la escalada, cuando tenemos el suelo cerca. (Dibujo nº5)

La seguridad del que asegura no debe subestimarse. La caída del primero de cordada puede provocar que el asegurador sea proyectado contra la pared o catapultado contra un techo. Es necesario que el asegurador se autoasegure, sobre todo, si existe una gran diferencia de peso respecto al escalador. En muchos casos el asegurador que no se ha autoasegurado, suele soltar las manos del ocho, situación doblemente peligrosa.

 

Dibujo 5

 

ESCALANDO. COMUNICACIÓN ENTRE ESCALADOR Y ASEGURADOR

Desgraciadamente se producen demasiados accidentes en los que una mala comunicación ha sido la causa desencadenante del accidente. Generalmente se dan varias circunstancias juntas para que el accidente se produzca. Comunicación insuficiente y poco clara, o la falta de atención del asegurador, son ingredientes suficientes para sufrir un accidente. El parloteo sobre cuestiones técnicas del aseguramiento que se oye con tanta frecuencia en paredes muy frecuentadas, es una prueba clara de la incompetencia de los que los causan. Los escaladores  compenetrados y capaces, necesitan pocas palabras para entenderse. Existe otra posibilidad de comunicación que utilizaremos en lo posible, comunicación no verbal. (Dibujos nº6 y nº7).

 

Dibujo 6

Dibujo 7