Muchas veces en vísperas de una carrera o marcha cicloturista os habrán asaltado dudas sobre el estado de vuestra bicicleta. “ De vez en cuando hace ruidos raros” , “ esta cubierta no parece que esté muy bien” , “¡mira que si se me rompe este cable de cambio!”....son las frases que se pueden oír a ciclistas sobre todo si llevan poco tiempo andando en bici. A todos ellos va destinado este articulo en el que vamos a tratar de que aprendan a conocer el estado de su bicicleta, descubrir las averías y desgastes que son comunes en estas máquinas, así como el mantenimiento que hay que hacerles periódicamente.

 

Para hacer esta “ inspección técnica de bicicletas” que proponemos, dividiremos la bicicleta por partes, a cada una de las cuales le daremos un kilometraje aproximado de uso, tras el cual deberemos volver a examinarlas.

 

 

            NEUMÁTICOS

 

Estos elementos, cubiertas ó tubulares , son los más susceptibles de desgaste , por lo cual, es recomendable comprobar su estado a menudo ( cada 500 kilómetros aproximadamente) y , sobre todo en vistas de una salida. Con un examen visual comprobaremos que la banda de rodadura tenga un dibujo ( si es que lo tiene de origen) o, mejor aún, que tengan grosor uniforme, que no haya acumulado un desgaste excesivo o desigual.

 

También comprobaremos que no tenga cortes. Debemos tener en cuenta igualmente, que los flancos no estén pasados o cuarteados, síntomas que suelen padecer los neumáticos cuando están mucho tiempo al sol o a la intemperie. En el caso de los tubulares, hay que asegurarse también de que estén bien pegados, ejerciendo presión  sobre el lateral de los mismos.

 

Con este examen, del estado de los neumáticos y un correcto hinchado ( 7 bar en cubiertas , 8 en tubulares), nos evitaremos los siempre inoportunos pinchazos o los limitaremos a la mala suerte.

 

 

 

 

             ELEMENTOS MÓVILES O GIRATORIOS

 

Estos  son : PEDALIER, DIRECCION, BUJES, PEDALES Y CAMBIO TRASERO. Todos ellos suelen tener el mismo problema: cogen holguras. Si esto ocurre, con el  uso nos daremos cuenta, pero no está de más comprobarlo cada 1000 kilómetros aproximadamente. Para detectar estos posibles juegos ejerceremos una presión lateral hacia adentro y hacia afuera, sobre las bielas, las llantas, los pedales y los soportes de las ruletas de cambio, y, en el caso de la dirección, con la rueda delantera frenada, empujando adelante y atrás. Es una tarea muy minuciosa, pero es importante hacerla con escrupulosidad para evitar de esta manera males mayores que pueden afectar a todo el conjunto que rodea o incluye el elemento giratorio. No es corriente, pero también puede ocurrir, que en vez de coger holgura, estos elementos se aprieten. Lo comprobaremos dejándolos girar libremente y observando que no se agarren en ningún punto.

                       

 

            EQUILIBRADO DE RUEDAS

 

 

Una vez comprobado que los bujes no tienen holguras, arrimaremos sin que roce, una zapata al lateral de la llanta y haciendo girar la rueda verificaremos:

  1º Que la llanta esté centrada lateralmente. Que el paso sea uniforme, que no toque ni se separe de la zapata.

  2º Que no tenga “saltos”, esto es, que la circunferencia sea lo más perfecta posible y que no tenga golpes o achatamientos,

 

También tenemos que comprobar, ejerciendo presión con la mano sobre ellos, que los radios no estén flojos o rotos ( aunque la rotura de radios se nota por un ruido seco).

 

 

ELEMENTOS DE TRANSMISION

 

Estos son : PLATOS, CADENA Y PIÑONES. De ellos la cadena es el más importante pues se suele estirar con el uso. Es difícil fijar una cantidad para el cambio de cadena, ya que dependiendo de quién y cómo la use puede durar desde los 2000 hasta los 15000 km. Para la comprobación del estado de una cadena la colocaremos en el plato grande y en el piñón mediano. Hecho esto, tomaremos la cadena por la parte delantera del plato y estiraremos. Si la cadena cede más de 5 mm , debe ser cambiada. También puede ocurrir que los dientes de los platos estén desgastados, en cuyo caso no haríamos nada cambiando la cadena, pues esta se volvería a estirar rápidamente. Esto mismo puede pasar con los dientes del piñón. Un examen visual de platos y piñón nos dirá si los dientes están en buen estado o, por el contrario, están cedidos o desgastados, en cuyo caso habría que cambiarlos.

 

 

            CAMBIOS

 

Compuestos por MANETAS, CABLES, DESVIADOR DELANTERO Y CAMBIO TRASERO, estas piezas son de fácil revisión pues o funcionan bien o funcionan mal, veamos cuales pueden ser las causas:

 

    - Una de las más comunes es que los cables estén destensados, cosa que se soluciona fácilmente, sobre todo en los cambios modernos, los cuales llevan una ruleta roscada para regular la tensión del cable.

    - Otro motivo para el mal funcionamiento de los cambios es que la patilla sobre la que va roscado el cambio trasero esté torcida. Si es así, mirando la bicicleta por detrás se verá que la línea de la cadena que pasa por las coronas y las dos ruletas del cambio no es recta. Normalmente se suele torcer hacia adentro.

    - Otro defecto posible es que la jaula, del desviador delantero no esté paralela con los platos, en cuyo caso existirán roces en los piñones extremos.

    - Las palancas deben funcionar suavemente y sin holguras. En caso de que no sean sincronizadas, tened en cuenta que el tornillo que las sujeta esté suficientemente prieto para que las palancas no se vuelvan solas.

    - Comprobar que los cables no estén oxidados o deshilachados.

 

 

            FRENOS

 

MANETAS, HERRADURAS, ZAPATAS Y CABLES forman  el conjunto de los frenos. Para repasar los frenos, empezaremos por cerciorarnos de que las manetas estén en su sitio, que no se muevan y que la abrazadera que las sujeta al manillar esté bien apretada. Después nos cercioraremos de que las herraduras abren y cierran por igual, ya que tienden a girarse en el tornillo, que las sujeta al cuadro u horquilla, y a frenar antes una de las dos. Ejerciendo presión sobre las patillas, comprobar que sujetan las zapatas y que el eje central no tenga holguras.  Pasaremos a continuación a observar la colocación de las zapatas que deberá ser paralela a la llanta y  a una altura adecuada para que se aproveche toda la superficie de frenada de las mismas. La separación entre zapatas y llantas debe ser de 2 a 5 mm. a cada lado. Hay que comprobar también que la goma no esté desgastada, que tenga buen grosor. Finalmente revisaremos los cables vigilando que no estén oxidados ni deshilachados, que pasen suavemente por las fundas, que no tengan desgaste a su paso por los tensores y en la salida de las manetas (esto se puede hacer quitando las ruedas y apretando a tope las manetas). Esta revisión deberá hacerse cada 2000 km. y como hemos venido aconsejando, antes de cada carrera o salida cicloturista.

 

 

            LIMPIEZA DE LA BICICLETA

 

Para concluir esta artículo daremos unas nociones sobre como efectuar la limpieza y engrase de la bicicleta.

Con un desengrasante ( gasoil p.ej.) y una brocha o cepillo limpiaremos la cadena, el piñón y los platos. Después, y de la misma manera que nos lavamos nosotros daremos un baño de agua y jabón a nuestra máquina, frotándola con una esponja, cepillo o brocha. Aclararla con agua abundante y secarla con trapos. Tened cuidado de que el agua no salga con mucha presión si utilizáis una manguera potente, pues podría penetrar en los interiores de los elementos giratorios y también podría levantar la pintura o las pegatinas.

 

A la hora de engrasar distinguiremos el engrase con aceite lubricante del que se hace con grasa, ya que afecta a piezas distintas. El aceite en spray o con aceitera lo aplicaremos en muelles y ruletas de cambio y desviador, ejes y muelles de frenos y manetas. Para engrasar la cadena, empaparemos  un trapo en aceite y haremos pasar la cadena a través de él para que no coga demasiado aceite. La grasa, preferentemente vegetal, la aplicaremos en los cables a su paso por los topes de las fundas y en los tensores, en el paso de los cables de los  cambios por la caja de pedalier y en las partes que se introducen en el cuadro de la tija del sillín y de la potencia, aunque esto último no es necesario hacerlo tan a menudo.

 

Bueno, con estas inspecciones que pueden parecer un tanto exhaustivas, pero que en realidad no cuestan mucho tiempo, podemos saber cuál es el estado de nuestra máquina y, en algunos casos, incluso podemos corregir los defectos nosotros mismos.

 

No obstante, nosotros os recomendamos que si observáis alguna deficiencia en el funcionamiento de vuestra bici lo más recomendable es acudir a un mecánico de confianza, pero si seguís un mantenimiento periódico seguro que iréis muy poco al taller.

 

 

                    N0LA MANTENDU ZURE TXIRRINDULA

 

                   Hementxe zure txirrindula ongi zaintzeko eta gero gustura ibiltzeko konseilu batzuk ematen dizkizuegu. Askotan errebisioak egiteari oso importantzia gutxi ematen diogu. Horrela izanda, beti zarataren bat entzunen dugu eta haserretu ere. Horrexegatik denbora gutxiko lana bete ondoren, trabak alde batera utzita ibilaldiak gozatuko dituzu. Hau dela eta, hartu eta zaindu zure txirrindula, eskertuko zaitu, ziur.