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El Consorcio pide a
Trabajo que investigue 40 bajas «repentinas» entre los bomberos
La
falta de personal provocó que un parque se cerrara ayer todo el día
Diario de Navarra, 4 de
junio de 2004
El
presidente del Consorcio de Bomberos, Juan Ramón Rábade, ha pedido a la
Inspección de Trabajo que investigue las bajas por enfermedad que
«repentinamente» 40 bomberos presentaron ayer. Esto supuso que ni en
Navascués ni en Sangüesa llegaran a los mínimos de seguridad establecidos
(tres bomberos en cada parque), por lo que se cerró Navascués y sus dos
trabajadores se trasladaron a Sangüesa.
Que la
dotación en una intervención la formen un cabo y dos bomberos fue una de las
medidas que se establecieron en el acuerdo que en 2003 firmaron el entonces
consejero de Interior Rafael Gurrea y los bomberos para cumplir la Ley de
Seguridad Laboral. Ayer, la comisión de personal señaló que a primera hora
de la mañana las bajas laborales provocaron que hubiera dos bomberos en cada
parque de Navascués y Sangüesa. Después de que se cerrara Navascués y los
cuatro trabajadores se unieran en Sangüesa, un bombero tuvo que trasladarse
a Tafalla «porque tampoco allí había suficiente personal».
Por su
parte, el Gobierno foral señaló que el área de Navascués estaría atendida
por Sangüesa, «reforzado con personal y vehículos», y por los parques de
voluntarios de Isaba y Aoiz. Añadió que se había dotado a Sangüesa de una
segunda ambulancia para que la zona estuviera cubierta por cuatro
ambulancias de urgencias 24 horas.
«En
previsión de que las ausencias al trabajo puedan aumentar en los cuatro días
de huelga parcial que restan», dice el Ejecutivo, se ha contratado un
helicóptero medicalizado con base en Pamplona para que atienda las
emergencias sanitarias que no se puedan cubrir por haberse cerrado parques
«por la presión, en forma de bajas médicas ficticias, de algunos empleados
del Consorcio». Está previsto que el aparato se incorpore hoy por la tarde o
mañana por la mañana.
La
Dirección del Consorcio indicó ayer que preveía esta situación. «Se trata de
una medida desestabilizadora impulsada por el colectivo sindical, que está
obteniendo muy bajos índices de seguimiento en sus convocatorias de huelga
parcial y quiere contrarrestar esta baja respuesta en las protestas con
efectos económicos adversos para su plantilla con actuaciones de otro tipo,
como la de las bajas, que no tienen repercusión salarial para sus afiliados
y simpatizantes, pues los bomberos perciben el salario completo desde el
primer día de baja laboral».
Los
sindicatos, unidos
Cuatro de
los seis sindicatos que forman la comisión de personal del Consorcio de
Bomberos, UGT, Afapna, CC OO y ESK, emitieron ayer un comunicado en
respuesta a las declaraciones que el miércoles hizo el presidente del
Consorcio, Juan Ramón Rábade. Éste aseguró que hasta hace una semana «había
un acuerdo sustancial»: Afapna, CC OO, UGT y ESK «estaban dispuestos a
firmarlo, pero ELA y LAB, no». «Este proceso de ruptura no es casual, es una
estrategia de sindicatos de vinculación nacionalista», dijo Rábade.
Sobre el
«seguidismo» al que según estos cuatro sindicatos se refiere el presidente
del Consorcio, manifiestan: «La unidad sindical es total en el Consorcio y
entendemos el malestar que esto ocasiona a la Administración. Esa unidad
sindical es fruto de la caótica situación en cuanto a falta de dirección que
venimos arrastrando durante muchos años».
Añaden
que no hay por parte de los sindicatos y sus representantes «ninguna
estrategia de vinculación nacionalista». «Tan sólo nuestra preocupación por
lograr una solución a un conflicto que parte de un incumplimiento de un
acuerdo firmado por la propia Administración».
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