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Los
bomberos rechazan la oferta del Consorcio y convocan nuevos paros
La dirección retira la
propuesta y dice que no negocia con huelga
Diario
de Noticias, 25 de mayo de 2004
La
plantilla del servicio de extinción de incendios y salvamento acordó ayer no
aceptar la última propuesta de la dirección del Consorcio de Bomberos de
Navarra, tras lo que la asamblea decidió iniciar un nuevo periodo de paros
parciales de dos semanas de duración para reclamar al Gobierno foral mejoras
en sus condiciones de trabajo, después de que en las dos reuniones
mantenidas la pasada semana no alcanzaran un acuerdo que parecía cercano. La
decisión se tomó por unanimidad de los seis sindicatos que integran la
Comisión de Personal y de la votación de la asamblea, que posteriormente fue
comunicada a los responsables de la consejería de Interior.
El
director general del departamento y presidente del Consorcio, Juan Ramón
Rábade, declaró ayer sentirse sorprendido por la postura adoptada por los
bomberos y anunció que la negativa trae consigo la retirada de la propuesta
por considerarla "agotada". "La decisión del gobierno es la de no negociar
en situaciones de conflicto laboral", aseguró el director general, quien sin
embargo quiso dejar abierta una puerta abierta. "Tienen la posibilidad de
radicalizar las posturas a pesar de que teníamos al alcance de la mano un
buen acuerdo para los próximos cuatro años".
La
cláusula de revisión
Por su
parte, la comisión de personal del Consorcio aseguró ayer que la firma de un
acuerdo con la dirección general de Interior depende de que el Gobierno
incluya a los bomberos en la propuesta hecha a los sindicatos en la Mesa
General, después de que el pasado jueves, el Ejecutivo foral propusiera un
incremento salarial del 3% para los niveles C, D y E de la Administración.
Los bomberos, encuadrados en el C, fueron excluidos de la oferta por
trabajar en el régimen del Consorcio, según denunció el portavoz de la
comisión, Víctor Rubio.
Fue el
mismo jueves cuando los bomberos mantuvieron una reunión paralela con Rábade,
ante quien mostraron su disposición a firmar el acuerdo ofrecido a los
trabajadores del consorcio, con incrementos salariales del 7% y con una
cláusula de revisión que les permitiría acceder a las mejoras que se
apliquen al 80% de los otros empleados de la Administración foral.
Sin
embargo, su exclusión de las mejoras salariales de la mesa general y las
dudas sobre las posibilidades reales de esa cláusula (los sindicatos creen
que nunca les afectará), les llevó a rechazar la oferta. Ante la falta de
acuerdo, ayer comenzaron dos nuevas semanas de paros diarios, entre las 10 y
las 14 horas, como hicieron a principios de mes.
Sobre el
incremento de las medidas de presión, Rubio justificó un posible
endurecimiento asegurando que "está visto que con buenas palabras y acciones
no contundentes no se llega a un acuerdo, porque se les vuelve a marginar".
"No podemos dejar de hacer nuestro trabajo. Los médicos han dejado de hacer
su trabajo y han llegado a un acuerdo. Los bomberos no pueden dejar de hacer
su trabajo, porque el cien por cien de sus salidas son emergencias, y
nuestras medidas no producen el efecto deseado en la Administración",
explicó .
"Defunción del servicio"
Rubio
señaló que "el personal está desmotivado, sin ganas de ir a trabajar,
viéndose una y otra vez marginados por la Administración, cabreados, y
preguntándose por el ensañamiento que se tiene con ellos". El portavoz
insistió en que, como anunció la pasada semana, la falta de acuerdo y las
dos semanas de paro supondrán "la defunción del servicio, porque los
bomberos, que son los únicos que tiran del consorcio, no quieren seguir
siendo funcionarios de segunda".
Víctor
Rubio comentó que, de aceptar la oferta del Gobierno, sus "compañeros del
nivel C tendrían una subida que no se aplicaría a los bomberos, por lo que
dentro de unos años se volvería a las movilizaciones". Aseguró que los
bomberos darían por saldada la deuda histórica y reclamó al Gobierno que
actúe con valentía para solventar de una vez por todas el problema.
"En la
mesa general, hemos visto cómo volvemos a quedarnos fuera", criticó el
portavoz. Rubio manifestó que "ahora la pelota está en la pelota de la
Administración", a quien advirtió de que "tener el servicio de emergencia
que necesita Navarra pasa por contar con los bomberos, que no están
dispuestos a quedarse marginados".
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