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Los
bomberos se encierran pese a los intentos de la Policía
Unos
40 permanecen en el interior del parque de Aralar
Diario de Noticias, 1
de Junio de 2004
Varias
decenas de bomberos iniciaron ayer un encierro indefinido en el parque de
Aralar en Pamplona, en el marco de las movilizaciones que llevan a cabo
desde la semana pasada con paros parciales convocados en defensa de sus
reivindicaciones. El encierro comenzó a primera hora de la mañana con el
objetivo de impedir el acceso al interior del parque del gerente del
servicio y del personal de las oficinas, lo que motivó una intervención de
los agentes de la Policía Foral a última hora de la mañana para intentar
desalojarles, aunque finalmente tuvieron que desistir, como volvió a suceder
por la tarde, ante la imposibilidad de sacar de allí a los concentrados.
Tal y
como habían anunciado la semana los integrantes de la Comisión de Personal,
los bomberos llegaron ayer dispuestos a paralizar por completo el servicio,
a la vista de que con las anteriores movilizaciones llevadas a cabo no
habían conseguido sus reivindicaciones.
Hubo a
las once una asamblea a la que acudieron unos 200 bomberos, que acordaron
por mayoría seguir con el encierro a pesar de que desde el departamento de
Interior se les hacía llegar la posibilidad de un desalojo y d e las
posibles responsabilidades penales de su decisión.
Fue en
vano. Hacia la una de la tarde, después de que los intentos de los mandos de
la Policía Foral por conseguir un acuerdo resultaran baldíos, una decena de
agentes intentaron sacar los bomberos, aunque la resistencia de éstos, que
llegaron a usar las mangueras, y el escaso número de policías lo impidieron.
Hubo un bombero que resultó herido en el intercambio de empujones que
policías y bomberos tuvieron y varios resultaron con magulladuras.
Los
agentes de la Unidad Móvil de Intervención (UMI) abandonaron el parque, al
igual que la mayoría de los bomberos. Sólo quedaron en el interior para
continuar el encierro cuarenta bomberos. Por la tarde, hubo un nuevo intento
de desalojo, aunque los bomberos rehuyeron el cuerpo a cuerpo y optaron por
subirse a los tejados. La Policía Foral no intervino, a expensas de lo que
ocurra en las próximas horas.
DENUNCIA JUDICIAL
El presidente del Consorcio, Juan Ramón Rábade, advirtió a los bomberos que
si paralizan un servicio "esencial para la sociedad" puede acarrear
"responsabilidades administrativas y penales personales" y les pidió que
depongan su actitud. A través de un comunicado , Rábade hizo un "llamamiento
a la cordura, con el fin de que pueda recuperarse el diálogo en la mesa de
negociación, diálogo roto unilateralmente por la representación sindical con
la convocatoria de huelga y con estas actuaciones ", que suponen "un ataque
frontal al derecho constitucional a trabajar y va más allá del legítimo
derecho a la huelga de quienes lo están ejerciendo. Actuaciones de este tipo
van en contra de los derechos de los trabajadores y suponen una
radicalización de un conflicto laboral", añadió el presidente del Consorcio,
quien confirmó que se ha tramitado una denuncia judicial por los hechos de
ayer.
Víctor
Rubio, portavoz de la comisión, aseguró que mantendrían su encierro y valoró
en los siguientes términos lo sucedido. "Se han dado cuenta de que como
burros no van a conseguir nada, pero si esto es lo que quería el Gobierno,
ya lo tiene", señaló Rubio. Los encierros durarán hasta el próximo lunes,
cuando está previsto que concluyan las dos semanas de paros parciales.
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