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Interior plantea una
remodelación a fondo del Consorcio de Bomberos
El director general
reconoce carencias en el servicio y trata de evitar la huelga apelando a la
negociación
Diario
de Noticias, 1 de abril de 2004
El director general de
Interior, Juan Ramón Rábade, que ayer compareció en el Parlamento para dar
cuenta de un informe sobre la situación del servicio de Extinción de
Incendios y Salvamento, anunció la intención de la consejería de acometer en
breve un plan estrátegico en el Consorcio de Bomberos de Navarra, al mismo
tiempo que aprovechó la ocasión para hacer un llamamiento a la Comisión de
Personal para retomar las conversaciones después de que los bomberos
decidieran el martes en asamblea convocar una huelga para exigir el
cumplimiento del acuerdo firmado el año pasado por el anterior consejero,
Rafael Gurrea.
A tenor del informe de
la empresa consultora KPMG que presentó Rábade ante la comisión de
Presidencia, Justicia e Interior, las condiciones de trabajo en el Consorcio
de Bomberos son preocupantes. Entre las deficiencias detectadas figuran la
inexistencia de una clara orientación estratégica de funcionamiento, no
existen adecuados mecanismos de planificación ni seguimiento de actividades,
tampoco hay una normativa específica de los bomberos y falta claridad en la
definición de funciones entre las distintas categorías profesionales.
Además se han
detectado deficiencias en los canales de comunicación interna, así como en
la formación de los bomberos. La oferta de servicios responde a una
estructura tradicional, sin incorporar claramente una nueva gama de
servicios, y existe además cierta insatisfacción en los bomberos con los
sistemas de mando y control de las actuaciones, junto a una falta
integración de los bomberos voluntarios y a una elevada rotación en los
parques comarcales.
Parece evidente, como
reconoció el propio director general, que el servicio es "notablemente
mejorable", una apreciación compartida por los grupos parlamentarios que
consideraron preciso que se actúe con "rapidez" para hacer frente a las
deficiencias detectadas.
Con estas premisas, y
tras comprometerse a abordar la problemática situación de forma prioritaria,
el director general apeló "al sentido de la responsabilidad" de los bomberos
y comentó que la huelga planteada "es un derecho recogido en la Constitución
y es una medida extrema", pero, al mismo tiempo, recordó que "hay un proceso
negociador que sigue abierto y que no se ha cerrado en modo alguno".
Además, recordó, "con
acuerdo o sin acuerdo con la representación sindical, la Administración
foral tiene la capacidad de establecer los servicios mínimos necesarios para
garantizar un servicio básico como es el de bomberos". El director general
de Interior reconoció la "preocupación" existente por este conflicto
laboral, aunque rechazó "de plano" que haya un incumplimiento de los
acuerdos firmados el 1 de abril de 2003 con el entonces consejero de
Interior.
Rábade se refirió a la
homologación de los salarios que piden los bomberos navarros, una cuestión
que dijo no está recogida en los acuerdos de abril del 2003, y aunque no se
mostró contrario a tomarlos en consideración, indicó que deberían asumirse
junto a un cambio en el horario vigente en estos momentos en la plantilla.
Al respecto, resaltó que "desde la propia dirección del consorcio entendemos
que la equiparación forma parte, y así lo he manifestado a la representación
sindical, incluso por escrito, de los nuevos acuerdos que hay que abordar".
La mesa negociadora con los representantes sindicales del Consorcio se
constituyó el 17 de marzo y el próximo 6 de abril está prevista una nueva
reunión.
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