En 2007, la ANE contabilizó 640 intervenciones por problemas con enjambres, frente a los 713 de 2008. En marzo del año pasado, la ANE retiró 14 y 57 en abril, y el pico se registró en junio, con 191 casos. El pasado mes de marzo, la ANE acudió a 19 requerimientos ciudadanos y, en abril, a 93. El 90% de las actuaciones están motivadas por nuevas colonias de abejas y el 10% restante, por avispas. Con el nacimiento de nuevas reinas, la subida de las temperaturas y el inicio de la floración, parte de los insectos abandonan la colonia original para crear una nueva y para ello buscan diferentes ubicaciones. En ocasiones, se instalan en persianas de casas del entorno rural o de la periferia de las ciudades y es conveniente abordar el problema antes de que la colonia crezca. Hay que tener en cuenta que las abejas están protegidas. Los servicios de emergencias intentan recogerlas, para entregarlas posteriormente a apicultores encargados de su explotación. Para reducir el riesgo potencial que para las personas conlleva su presencia, especialmente para los alérgicos, la ANE emite una serie de recomendaciones sobre las medidas preventivas y pautas de actuación que deben adoptar los ciudadanos. Tras una llamada de aviso sobre la presencia de un enjambre, Salvo que existan riesgos para las personas alérgicas, la Agencia no actúa en los casos menos relevantes, como tampoco si el enjambre se instala en el medio rural. En estos supuestos, Sos Navarra proporciona a agricultores, ganaderos o vecinos el teléfono de un apicultor, de una empresa de desinfección o del servicio de desinfección municipal, o se les recomienda acudir a comercio especializado. No acercarse al enjambre La primera recomendación es no alterar o espantar a los insectos – se debe tener especial cuidado con las avispas, que en ocasiones forman sus colonias bajo tierra, también en jardines, y los viandantes o vecinos las pueden pisar sin querer- . Cuando se detecta un enjambre, se debe actuar siempre con cuidado y no permitir que nadie se acerque a él. Si se instala en una fachada, se deben cerrar las ventanas y, si se encuentra en el interior de la vivienda, lo oportuno es abrirlas y cerrar la puerta. Quienes llamen a Sos Navarra para recabar ayuda deben detallar qué sucede y dónde se encuentran la colmena o el avispero, así como el tamaño de los mismos, para que los operadores valoren la situación. Síntomas La picadura de una abeja – clavan sus aguijones una sola vez- o de una avispa – pueden hacerlo en varias ocasiones, ya que su aguijón permanece unido al abdomen- ocasiona siempre una reacción local leve (inflamación y picor) que se trata aplicando hielo o frío. Quienes no son alérgicos pueden recibir anti-inflamatorios. Si la inflamación persiste durante dos o tres días e incluso va a más, el afectado puede ser alérgico, por lo que se recomienda acudir al médico. La picadura también puede ocasionar una reacción más grave, con pérdida de conciencia y riesgo incluso letal. Estos casos afectan a pacientes que conocen que son alérgicos y que portan de forma habitual inyectores de adrenalina para combatir el estado de choque. También deben acudir urgentemente a un centro de salud o ponerse en contacto con los servicios de atención de emergencias las personas que, sean alérgicas o no, reciban más de 30 picaduras.